Nuevo secretario general del PAN, un especialista en guerras sucias
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
La llegada de Javier López Cuevas a la secretaría general del Comité Directivo Estatal del PAN en lugar de Martha Erika Alonso Hidalgo no debe verse como un movimiento circunstancial, sino obedece a que este panista oriundo de Tehuacán se ha destacado por ser un consentido del morenovallismo, por su carácter irascible y poco tolerante, y sobre todo, porque se ha especializado en el manejo de campañas negras contra los opositores del albiazul.
López Cuevas y su familia tuvieron un crecimiento político fuera de lo común durante el sexenio morenovallista, por ocupar varios cargos públicos y obtener una notaría pública. Su arribo a la secretaría general del albiazul parecería tener el propósito de empezar a diseñar campañas de desprestigio, de lodo, contra los adversarios que Martha Erika Alonso podría enfrentar –dentro y fuera del PAN– en caso de que logre la candidatura a la gubernatura.
Hasta antes del sexenio morenovallista, Javier López Cuevas era un panista con una carrera política muy pobre, pues solamente había conseguido ser regidor en el gobierno municipal de Tehuacán, durante el mandato del edil René Lezama.
En su época de regidor es recordado por ser un panista de un carácter explosivo y de ser intolerante con quienes no piensan como él. También se destacaba porque en cada proceso electoral era el encargado de organizar las campañas negras contra los opositores del PAN, consistente en armar historias de desprestigio y difundirlas anónimamente entre el electorado.
En ese periodo, es cuando conoció a Verónica Sobrado, quien actualmente es su esposa y en ese tiempo era la directora de Comunicación Social de René Lezama. Esa relación, es la que finalmente hizo crecer políticamente hablando a este panista de Tehuacán.
Al iniciar el sexenio morenovallista, surgió una relación de amistad entre Martha Erika Alonso, la esposa de Rafael Moreno Valle Rosas, y Verónica Sobrado, quien al arranque de la anterior administración estatal se desempeñó como directora del Instituto Poblano de la Mujer.
La influencia que logró por ser amiga de Martha Erika Alonso le permitió que al concluir el sexenio morenovallista, en la nueva administración estatal la nombraran rectora de la Universidad Tecnológica de Tehuacán (UTT), pese a que carecía de méritos académicos.
Durante su corta gestión que lleva al frente de la UTT ha enfrentado dos paros de labores por parte de los trabajadores de la universidad, quienes se queja de malos tratos y abusos de parte de la rectora. La respuesta del gobierno del estado ha sido despedir a los inconformes con Verónica Sobrado, en lugar de que se investiguen las anomalías denunciadas.
Por la influencia que alcanzó su esposa, Javier López Cuevas –en el sexenio morenovallista– fue nombrado delegado del DIF en Tehuacán y a su hermano Javier, le concedieron una notaría pública, luego de que se desempeñó como encargado de la Junta Especial de Arbitraje 7.
Javier López Cuevas ha llegado a la secretaría general del PAN por ser de todas las confianzas de Martha Erika Alonso, quien aunque formalmente ya dejó la dirigencia del albiazul, seguirá manejando los hilos conductores del partido.
Se le nombró que para empiece a diseñar las campañas negras contra los posibles rivales de Martha Erika Alonso, es decir contra los candidatos del PRI y de Morena, que son las fuerzas políticas que amenazan con derrotar al morenovallismo.
De todos los posibles aspirantes a la gubernatura de Puebla, quien más negativos arrastra es Martha Erika Alonso, al cargar con todos los agravios que dejó el ex gobernador Rafael Moreno Valle.
Además, al electorado no le gustan las dinastías familiares en el poder político. Sobre todo cuando el sucesor de un gobernante es su cónyuge.
Por esa razón en el PAN se tiene claro que la única manera de enfrentar el proceso electoral es evadir una lucha de ideas, de proyecto de gobierno, y en emprender una guerra de lodo, de calumnias, de injurias, contra los contendientes del albiazul.
Y como parte de esa estrategia, se dio la designación de López Cuevas, un político alejado de la civilidad que antes caracterizaba a los políticos del PAN.
