El caso Javier Lozano
La Entrega
Marco Aurelio Mirón
El jefe de la Oficina del gobernador, Javier Lozano Alarcón, parece que empieza a entrar a un camino sin salida en sus aspiraciones por buscar la candidatura del PAN a la gubernatura en 2018.
Varios son los “inconvenientes” que empieza a sumar el senador con licencia.
La más reciente, sin sorprender en el círculo político del grupo en el poder pero no bien visto, fue la declaración de ayer para minimizar las posibles pretensiones políticas –de su adversario- Luis Banck Serrato, presidente municipal de Puebla.
Lozano Alarcón y Luis Banck no tienen buena relación desde hace años, específicamente cuando el primero estaba al frente de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS) durante el mandato presidencial panista de Felipe Calderón -2006-2012-.
Luis Banck estaba al frente de la coordinación de asesores de la dependencia federal pero sin durar demasiado tiempo, pues la diferencia de opiniones profesionales derivó en la “fractura” con su entonces jefe Javier Lozano, por lo que se fue sector privado como director Ejecutivo de Negocio Institucional Público Metlife, México.
Las discrepancias se han agudizado luego de los rumores que ubican a Héctor Alcudia Goya como “asesor” del Ayuntamiento de Puebla.
El Jefe de la Oficina del gobernador considera una traición el hecho que Luis Banck le arrebatara a uno de los suyos como es Alcudia Goya, quien también fue su colaborador en la STyPS y estuvo un tiempo en el gobierno estatal actual pero sin consolidarse por no encajar de acuerdo a las necesidades del mandatario José Antonio Gali Fayad.
Ahora que se dice que Luis Banck empieza a sumar adeptos rumbo a la gubernatura tras reunirse con integrantes de la Comisión Permanente del PAN, vino entonces la respuesta de Javier Lozano declarando a los medios de comunicación que –supuestamente- el edil capitalino no está compitiendo por una candidatura.
El difícil carácter del senador con licencia empieza a cobrar fractura al grado de llamar la atención en Casa Puebla
Aquí un ejemplo.
De los 12 colaboradores que iniciaron hace seis meses con él dentro de la gestión galista, se dice que solamente le queda uno, Pedro Gutiérrez Varela, pero tal vez no por mucho tiempo.
Uno de los damnificados de su gestión, por no decir que lo corrió, fue Marco Ramírez, quien en 2016 compitió contra Antonio Gali como precandidato del PAN a la gubernatura.
El caso no solamente ha llegado a oídos del inquilino de Casa Puebla sino también de la dirigencia estatal de Acción Nacional, específicamente de la verdadera responsable del partido, Martha Erika Alonso de Moreno Valle. Ella ha decidido sumar a su equipo a Marco Ramírez en tareas en el interior del estado.
Si Javier Lozano sigue sin cambiar su temperamento orillando a sus colaboradores a renunciar o despedirlos, entonces es cuestión de tiempo para que el último de sus incondicionales, Pedro Gutiérrez Varela, también emigre en busca de otras oportunidades.
Gutiérrez Varela también podría sumarse al grupo de Martha Erika Alonso tomando en cuenta que tiene el respaldo de Rafael Moreno Valle, quien lo sumó a la campaña electoral panista en 2012.
Javier Lozano necesita recomponer el rumbo si es que tiene intención de ser tomando en cuenta para el 2018… aunque no sea precisamente como candidato a gobernador sino a una diputación federal o local.
***
Aunque se reconoce el ímpetu al frente de la Secretaría de Desarrollo Social, Gerardo Islas no pierde la oportunidad para figurar en fotografías en el desempeño de su labor.
Basta observar su cuenta de twitter donde hace alusión a su tarea como funcionario estatal.
Algunos dicen que raya en el exceso del lucimiento de su imagen, sobre todo al aparecer ayudando a cargar colchones o ayudar a bajar de la camioneta a personas de la tercera edad a los refugios por la llegada del huracán Franklin.
Todo como estrategia para un puesto de elección en 2018.
Comentarios:
@Marcomironc
