El Panal no quiere ir ni con el PRI ni con el PAN en la próxima elección de Puebla
Cuitlatlán
Fermín Alejandro García
Mucha de la expectativa de un posible triunfo del PRI y del PAN en la próxima elección de gobernador en 2018, es que en ambas agrupaciones por igual dan por hecho que tendrán de aliado al Panal, y con ello contarían con el respaldo de la fuerza económica y de estructuras electorales del poderoso Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Sin embargo, en la cúpula del partido surgido de las filas magisteriales se está analizando seriamente que en el caso de Puebla dicha fuerza política no formará parte de ninguna coalición, sino que competirá solo.
La decisión de no ir ni con el PAN ni con el PRI es un asunto de supervivencia, ya que el partido se ha dado cuenta que no obtiene grandes beneficios en aliarse con fuerzas políticas grandes. Por eso en 2018 la prioridad será buscar obtener como mínimo el 3 por ciento de la votación nacional para que no pierda el registro.
Y es que en 15 elecciones locales, en los últimos tres años, el Panal ha obtenido en las urnas índices de votación inferiores a 3 por ciento, por lo que se han prendido los “focos rojos” de que al partido le urge un plan de recuperación del respaldo de los maestros y no tanto cumplir compromisos políticos, ya que si no lo hace así en 2018 puede desaparecer al no obtener el mínimo de sufragios que marca la ley.
En los análisis de la situación que guarda el Panal, en los que ha participado Juan Díaz de la Torre, el líder nacional del SNTE, junto con Luis Castro, el presidente de esta fuerza política, les ha quedado claro que la caída de los niveles de votación se debe a que el grueso de los maestros del país estuvieron inconformes con la reforma educativa y una manera de desquitarse fue no votar por el partido del magisterio.
Sobre todo porque Nueva Alianza principalmente se alió con el PRI en la mayor parte de las elecciones locales y el tricolor es el partido del presidente Enrique Peña Nieto, el autor de la impopular reforma educativa que tiende a dañar los derechos laborales de los docentes.
Tampoco funcionan las alianzas con el PAN, ya que el partido de derecha es el principal enemigo de la educación pública y eso enoja a los maestros, que no acaban de encontrar identidad con el Panal, al ser un partido que se une a fuerzas políticas impopulares en las bases del magisterio.
Jorge Estefan Chidiac, el presidente estatal del PRI, en varias ocasiones ha aseverado que ya se construye una alianza con el Panal, lo cual permitirá al tricolor recuperar la gubernatura de Puebla. Tal afirmación es muy ilusoria, ya que el grueso de los operadores del partido magisterial cobran en las nóminas de morenovallismo.
Del lado del PAN se tiene la confianza de que en 2018 habrá alianza con el Panal por la estrecha relación que el ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas tiene con Juan Díaz de la Torre y Luis Castro, quienes son los que toman las decisiones en el llamado partido Turquesa.
Lo cierto es que en el Panal no quieren aliarse ni con el PRI y ni con el PAN, lo que buscan es salvar el pellejo en la contienda del próximo año.
