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Una puerta giratoria

Una puerta giratoria

Serpientes y Escaleras

Por: Ricardo Morales

El nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio ha causado mucha molestia entre gobernadores y presidentes municipales del todo el país, los cuales sufren la presión de la población en general y de los medios de comunicación que dan cuenta del incremento en los índices delictivo y de violencia.

Puebla no es la excepción, en reiteradas ocasiones el gobernador del Estado, Tony Gali, se ha quejado de nuevo sistema, el cual ha puesto en la calle a miles de maleantes capturados y puestos en libertad mediante el pago de fianzas.

Al reclamo se ha unido el alcalde de Puebla, Luis Back Serrato, sometido en los últimos días al escrutinio público, por el incremento del índice delictivo en la entidad, los cuales bajaron a partir de que asumió el cargo el nuevo secretario de Seguridad, Manuel Alonso; no obstante, aún no satisfacen del todo a los ciudadanos.

Cuando Alejandro Santizo estaba había un reporte de entre 44 y hasta 50 incidencias diarias en promedio. Actualmente, el número ha disminuido a 22, casi un 50 por ciento, pero aún no es perceptible para la población debido a que los delincuentes que son capturados de inmediato salen en libertad, la puerta giratoria, la policía los mete y los ministerios públicos los sueltan.

Hay dos eslabones débiles en la cadena poblana que no están respondiendo de la forma en que deberían de hacerlo, la Fiscalía General del Estado y el Tribunal Superior de Justicia.

La puerta giratoria comienza a partir del trabajo de estas dos dependencias y sus subordinados, sin que al parecer los titulares del área se hayan dado cuenta de esto.

Los cuerpos de seguridad hacen su trabajo, pero lo importante comienza cuando los “presuntos delincuentes”, para estar acorde al nuevo Sistema de Justicia Penal, son presentados ante el ministerio público, el cual ya sabe que deberá de dejar en libertad al personaje en cuestión.

Son decenas de casos ya documentados por parte de la autoridades, al menos del municipio de Puebla, en donde se han presentado a los presuntos responsable de un ilícito y son dejados en libertad, a pesar de que ya existe la reincidencia.

La corrupción que prevalece en el poder judicial de Puebla origina que incluso ya se les cobre una cuota a los presupuestos responsables de ilícitos, la cual en el colmo del descaro ya es mensual.

Los encargados de la seguridad pública en Puebla tienen documentados casos en donde los Ministerios Públicos ya cobran “cuota” al infractor, sabedores de que al mes, al menos entre tres o cuatro veces, se van a ver las caras.

Un mando policiaco le confió a este reportero: “Antes, el Ministerio Público llegaba a pedir una cantidad al infractor para dejarlo salir, además de la fianza, ahora ya existe una cuota mensual que pagan los ladrones, sabedores de que los volverán a ver”.

Esto que está pasando, ya confrontó a los mandos policiacos de Puebla con la Fiscalía General del Estado y con el Tribunal Superior de Justicia, ya que mientras por un lado los capturan, por el otro, los dejan en libertad.

Fracasa la marcha en contra de la inseguridad. Un rotundo fracaso resultó la mal llamada marcha para protestar en contra de la inseguridad en Puebla.

Los grupos políticos que se aglutinaron en torno de esta “presunta protesta” y demostraron de qué tamaño son, ya que ni siquiera fueron capaces de reunir a mil personas.

De acuerdo a lo que se pudo observar, no fueron más de 300 personas, las que se congregaron tímidamente, sin la presencia de quienes tanto critican a través de las redes sociales y micrófonos, el actuar de las autoridades.

Una vez quedó comprobado que las redes sociales no son la vida real, ya que mientras en el Twitter y Facebook, mucho no cansan de vociferar, cuando se trata de participar de manera real, todo se queda simple y sencillamente en nada.

La verdad, la dizque marcha, dejó en claro la fuerza de los llamados “líderes sociales”, los cuales no mueven ni a su familia.

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