Los alcaldes huachicoleros están con Morena
Las serpientes y escaleras
Por Ricardo Morales
El actual grupo en el poder no debe de perder de vista una cosa, el crecimiento que comienza a registrar el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la llamada franja del triángulo rojo, dominada por los huachicoleros.
Los alcaldes de la región comienzan a coquetear con el partido que encabeza Andrés Manuel López Obrador y dos personajes son fundamentales para comenzar a inclinar la balanza a favor de Morena: El senador Luis Miguel Barbosa, beneficiario de la región, y el diputado federal, Alejandro Armenta Mier, “protector” de la zona que va desde de Tepeaca hasta Acatzingo y los Reyes de Juárez.
La zona de influencia de estos dos personajes, está muy bien determinada, Barbosa domina la zona limítrofe, los municipios que colindan con el estado de Veracruz, dominados por los Zetas encargados de traficar todo tipo de cosas en la zona, desde droga, desde indocumentados, pasando por la trata de personas y por supuesto el huachicol.
No es casualidad que los presidentes municipales de Atzizintla, José Isaías Velázquez Reyes, de extracción perredista (preso por huachicoleo); Palmar de Bravo, Pablo Morales Ugalde (PSI); Quecholac, Néstor Camarillo (PRI); Cañada Morelos, Gaspar Rojas (PRI); Tehuacán, Ernestina Fernández (PRI); y Ajalpan, Gustavo Lara Torres (PRI), sean protegidos de Barbosa; además, beneficiarios de los recursos públicos aterrizados por el senador, con sus respetivos moches (las empresas de Barbosa desarrollan las obras).
Barbosa presume ahora a su nueva adquisición, el alcalde Tecamachalco Inés Saturnino López Ponce, quien coquetea ya con Morena, merced de que se dice quiere ser candidato al Senado de la República.
“El Beni”, como se le conoce a López Ponce por su semejanza con el personaje que interpreta Damián Alcázar en la película “El infierno”, presume que fue el senador Barbosa quien le bajó los recursos para el nuevo bulevar que une a la autopista México-Puebla con la entrada de su pueblo, obra ejecutada por las empresas del senador de la República.
De hecho, Barbosa se sintió con “el Beny”, porque el gobernador Tony Gali inauguró la obra la semana pasada sin su presencia y para desagraviar al legislador federal, que todo apunta será el candidato de Morena a la gubernatura, organizó una segunda inauguración este fin de semana, misma que fue presidida por Barbosa, quien tiene en sus manos, el corredor del huachicol que va de los límites con Veracruz a los límites con Oaxaca.
Todos estos alcaldes están alineaditos y dispuestos a apoyar a Morena rumbo al 2018 y a Barbosa en sus aspiraciones de querer obtener la candidatura y la gubernatura de Puebla.
La otra franja, la que corre de Amozoc a Tepeaca, Acatzingo, los Reyes de Juárez, el Seco y Acajete, le corresponde al ahora diputado federal por Morena, Alejandro Armenta Mier, antes hijo prodigo de Marín y hoy de López Obrador.
Armenta hace su labor de convencimiento y hay que reconocer que la franja le ha respondido, pues una buena parte de la zona se encuentra dentro del triángulo rojo.
Los alcaldes de Acatzingo, Acajete y los Reyes de Juárez, le han respondido al legislador federal, Tepeaca es una caso especial, pues el edil de este lugar el alcohólico David Huerta, responde a los intereses de Juan Carlos Lastiri con quien ha hecho negocios. El originario de Zacatlán le ha prometido impunidad a su socio en lo referente a sus cuentas públicas.
Los alcaldes de la zona del huachicol ─todos─ quieren imponer a sus sucesores para asegurar la impunidad y que sus negocios sigan intocables en la región y por negocios, se sobre entiende lo que quiero decir.
Los sátrapas municipales quieren impunidad y estos dos personajes se las han ofrecido, a cambio por supuesto de que operen a favor de López Obrador y por supuesto, también que bajen recursos a favor del tabasqueño y de la campaña para sacar al morenogalicismo de casa Puebla.
