Las altas expectativas del morenovallismo ante el Frente Amplio
A Puerta Cerrada
Por: Jorge Rodríguez
Si el resultado de las elecciones de gobernador en tres estados del país había nutrido de optimismo a los operadores políticos de Rafael Moreno Valle, apenas en junio, la aprobación del Comité Ejecutivo Nacional del PRD para crear un Frente Amplio Democrático con otros partidos, incluido el PAN y descartados Morena y el PRI, en el contexto de la contienda presidencial de 2018, vino a multiplicar sus buenos pronósticos.
Los morenovallistas miran en la iniciativa perredista el saco a la medida que requería el ex gobernador poblano para ir a la elección presidencial, no solo como candidato del PAN y aliado silencioso de Los Pinos, sino ahora también, en el mejor de los escenarios previsibles, como abanderado del PRD.
El acuerdo de Moreno Valle con los “Chuchos” para impulsar la candidatura del panista sigue vigente.
Jesús Ortega y Jesús Zambrano, líderes de Nueva Izquierda, fueron de los principales impulsores del Frente ante la dirigencia nacional, lo mismo que el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, otro incondicional de Moreno Valle.
Los demás promotores de la alianza con el PAN (y del divorcio irreversible con López Obrador) son los mandatarios de Michoacán, Silvano Aureoles; de Tabasco, Arturo Núñez, y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera.
Si bien el CEN de Alejandra Barrales desearía poner como abanderado presidencial de la eventual coalición al gobernante capitalino, la realidad es que su partido se quedaría sin posibilidades ante el blanquiazul, que haría valer su mayor fuerza y tamaño en un acuerdo político de esas características.
Eso es lo que alimenta las expectativas del morenovallismo, saber que en una alianza con el PRD, el PAN terminaría por imponer sus condiciones… y el candidato.
Por eso es que Luis Maldonado Venegas anda metido de tiempo completo en la construcción del Frente, como declaró a EL SOL DE PUEBLA en una entrevista que se publicó el viernes.
El ex funcionario morenovallista se sumó a las filas del partido del sol azteca y llegó a la cámara de diputados, donde es presidente de la comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, por acuerdo con los “Chuchos”.
Maldonado opera para Moreno Valle desde el PRD, donde las condiciones parecen acomodársele al ex gobernador poblano.
Aun así, todavía no habría que llamarle “candidato presidencial” a Moreno Valle, como algunos de sus colaboradores cercanos ya lo hacen, en privado y en público.
Con todo y el perredismo aparentemente en la bolsa, la aduana más difícil será la del PAN.
Dejar fuera de la contienda a Ricardo Anaya Cortés, quien tiene el control institucional del partido, y a Margarita Zavala (de Felipe Calderón), que cuenta con el respaldo de un sector importante del panismo tradicional, será mucho más complejo que torcerle el brazo a Mancera.
Seguidores y detractores del poblano están obligados a esperar un poco más.
Esto aún no se resuelve.
Antes de marcharse del gobierno, Moreno Valle comunicó a su gente que en septiembre estaría en condiciones de saber si sería abanderado o no.
El 8 de ese mes arrancará el proceso electoral en la mesa del INE pero es poco probable que en esa misma fecha haya candidatos definidos.
Habrá que aguardar hasta noviembre o diciembre.
Mientras, si es usted secretario, subsecretario o director general en el gobierno del estado y se cuenta entre aquellos ex colaboradores morenovallistas que han recibido mensajes o llamadas recriminatorias por no alinearse con las demandas del “ex”, no lo tome personal, es parte de la efervescencia política.
Eso sí, informe de ello al gobernador José Antonio Gali, su jefe, para que esté informado.
No vaya a ser que el nuevo inquilino de Casa Puebla se entere por otra vía y al rato tenga problemas de confianza con él.
@jorgerdzc
