Un plan para Puebla
Serpientes y Escaleras
Por Ricardo Morales
Una de las grandes limitantes de la minigubernatura era el reto de ver que se podía hacer en 22 meses de administración.
La situación para Tony Gali no ha sido fácil en el inicio de su mini gestión, de entrada ha tenido que hacer frente a las inercias de una administración que recién concluyó y otra que apenas comienza a acoplarse.
Los retos y las expectativas son igual de altas, de ese tamaño se las dejo su antecesor, el exgobernador Rafael Moreno Valle, cuya sombra aún pesa y pesa mucho.
Gali asumió como reto el recuperar el tejido social de Puebla y eso quedó plasmado ayer, durante la presentación de su Plan Estatal de Desarrollo; el cual, va más allá de las cifras o metas.
Siendo poblano de origen y de familia, Gali entendió que en este tiempo al frente de la administración estatal había poco que hacer en materia de grandes obras, por lo que decidió que su administración tendría como prioridad, el atacar de manera frontal un cáncer que se había enquistado, desde más de 10 años en Puebla, la venta de combustible robado.
Tony entendió que si no atacaba cuanto antes el problema, este iba a crecer hasta alcanzar dimensiones alarmantes, como de hecho ya ocurre.
De ahí que la prioridad durante estos 22 meses de administración sean, el atacar desde la raíz, el problema del robo de combustible, el cual ya se había desbordado y aceptó el reto de hacer frente al crimen organizado.
Pero no solo eso, también el de recuperar a esas comunidades que se habían perdido y que ya formaban parte de auto gobiernos encabezados por el crimen organizado y las bandas de huachicoleros que se disputaban la zona.
“Es por usted y por su familias”, sentenció ayer el gobernador de Puebla, luego de agradecer el apoyo brindado por la federación, el presidente Peña, el secretario Osorio, el ejército y la marina de México.
Yo bien a bien no había entendido el por qué Gali le había entrado a atacar un tema tan complicado y al que muchos decidieron mejor dejar pasar.
Lo más fácil, insisto, era haberse hecho de la “vista gorda”. El aplicar el “pero que necesidad”; sin embargo, el hoy gobernador decidió que ese iba a ser su legado, esperamos que logre el objetivo de frenar a la delincuencia organizada y después, comenzar a recomponer el tejido social, ya muy dañado en la zona del “Triángulo Rojo” y del huachicol.
