Planean cachar candidatos
La Entrega
Marco Aurelio Mirón
El PAN-Morenovallismo debe estar contento al recibir una bocanada de aire fresco en su intento por mantener la administración del estado en su intento de ganar la elección del 2018.
Caso contrario sucede al interior del PRI que acrecienta sus posibilidades perder los comicios e incluso quedar como tercera fuerza electoral en la entidad.
Las posibilidades de competir de Acción Nacional contra el verdadero enemigo a vencer, Morena, son amplias luego de la decisión del pasado fin de semana a cargo de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Antes de este dictamen emitido el pasado viernes por los magistrados electorales, solamente tenía seguro para el 2018 a su partido satélite –apéndice- como el caso de Compromiso por Puebla.
La nueva radiografía política establece al momento que el morenovallismo no podrá repetir en 2018 la coalición alcanzada el año pasado que impulsó al ahora gobernador José Antonio Gali Fayad como fueron PAN, PT y Panal, además de los partidos locales Pacto Social de Integración (PSI) y Compromiso por Puebla (PCP).
Morena vía su líder Andrés Manuel López Obrador tiene la intención de sumar a partidos con tendencia ideológica de izquierda como el PRD, PT y Movimiento Ciudadano.
En el caso del Panal se dice que la federación tiene intenciones de sumarlo en una alianza con el PRI y el PVEM, pero sin que sea suficiente para dar la batalla en Puebla.
Acción Nacional se fortalece con la decisión del TEPJF al darle vida nuevamente al PSI luego que en septiembre del año anterior, el Instituto Electoral del Estado (IEE) le retirara el registro luego no alcanzar el 3 por ciento de la votación en la elección a gobernador de la que resultó ganador Antonio Gali Fayad.
Me explico.
Si tomamos como base los resultados del año pasado, el PSI le garantizaría al panismo al menos 35 mil 791 votos al candidato o candidata a gobernador, lo que ayudaría en su proyecto de seguir al frente de Casa Puebla. Se debe sumar lo que puede conseguir a diputados locales y alcaldes.
Para eso, debe empezar a planear su estrategia pero no encaminada a generar sus propios cuadros. Está visto que es un partido político gris, sin estructura sólida, pero en este caso y con el apoyo de recursos, irá por los militantes inconformes que saldrán en su gran mayoría de las filas del PRI.
En consecuencia el priismo verá prolongada su idea de sanear heridas internas, pues aquellos inconformes por quedar fuera de una nominación, ya sea a diputado local, edil o regidores, seguramente será tentado por el PSI o Compromiso por Puebla.
Así sucedió en recientes elecciones locales.
Morena ha cobrado fuerza y seguramente irá también a la caza de inconformes de otras fuerzas políticas, lo que hará que la competencia sea contra el PAN y sus aliados locales.
En este contexto, el PRI será el más afectado.
Bajo nivel de popularidad del gobierno federal, falta de planeación de las dirigencias nacional y estatal priista más falta de unidad interna, abren el panorama para que pueda caer en tercer lugar de las preferencias electorales.
El voto duro priista debe fortalecerse, de lo contrario, no le servirá de mucho para ganar municipios donde tradicionalmente ha tenido presencia.
Comentarios:
@Marcomironc
