El voto del PRI en contra de Rivera
A Puerta Cerrada
Por: Jorge Rodríguez
Más que la propia imposición de sanciones contra Eduardo Rivera Pérez, que ya estaba cantada desde el miércoles, el hecho que sorprendió al respetable en torno a la sesión extraordinaria celebrada el viernes en el Congreso del Estado fue la postura asumida por los diputados del PRI.
En sentido opuesto a lo que había dicho el dirigente de ese partido, Jorge Estefan Chidiac, la noche del mismo miércoles a través de redes sociales, que los legisladores del tricolor no se sumarían al castigo en contra del ex presidente municipal de Puebla, el viernes por la mañana el priismo dio un giro de 180 grados.
Siete de los ocho diputados locales que integran la bancada tricolor llegaron al Congreso del Estado para votar a favor de la inhabilitación por 12 años y una multa por 25 millones de pesos.
El único priista que no se sumó, porque no estuvo en el Congreso ni en Puebla, fue el líder municipal de ese partido, José Chedraui Budib, que andaba en el Estado de México en tareas proselitistas de apoyo al candidato a gobernador de aquella entidad, Alfredo del Mazo Maza.
Para las 12:00 horas del viernes, en redes sociales y portales informativos era más noticia el adelantado voto del PRI en contra de Rivera Pérez y los malabares que hacían reporteros y algunos legisladores –por la azotea del edificio del comité directivo municipal tricolor—para ingresar al Congreso que la casi consumada inhabilitación del ex alcalde.
La pregunta era unánime:
“¿Por qué el PRI respaldaría la sanción en contra de Eduardo Rivera y apoyaría al ex gobernador Rafael Moreno Valle después de sufrir seis años de tragedias político-electorales a manos, precisamente, del morenovallismo?”
La respuesta oficial la dio el mismo Estefan esa mañana.
Según el presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, la coyuntura electoral del Estado de México obligaba al priismo de Puebla a sancionar al ex edil panista, que, como usted recordará, lleva unos días como delegado del CEN del PAN para los comicios de esa entidad.
De no haber votado a favor de la inhabilitación y la multa, los priistas del Edomex habrían acusado a los poblanos de defender a quien por ahora es uno de sus principales enemigos políticos, como representante de Josefina Vázquez Mota.
En eso tiene razón el líder priista.
“Aunque está claro que es un asunto político, al ser (Eduardo Rivera) operador (de Vázquez Mota) en el Estado de México, los priistas de allá podrían decir que los poblanos apoyaron al panista, y uno no sabe cómo puede ponerse más adelante esa campaña”, explicaba ayer un personaje cercano a la dirigencia al autor de esta columna.
Es muy posible entonces que se haya decidido votar por las sanciones por mero aseo político, en el contexto de la guerra electoral que se libra en la tierra del presidente Enrique Peña Nieto y del poderoso grupo Atlacomulco.
Allá en la sede del Comité Directivo Estatal se cuenta incluso que Estefan habría recibido varias llamadas de diputados federales del Estado de México para pedirle que modificara el sentido del voto de los legisladores locales en ese candente tema.
Esa es la versión con la que se fueron a dormir el viernes los siete diputados locales priistas, que tuvieron que dar un giro por peticiones del “más allá”, dicho esto en términos estrictamente geográficos, no celestiales.
Cierto o no, las interpretaciones políticas del acontecimiento terminaron por recaer en la persona del ex gobernador Moreno Valle.
El voto tricolor reforzó aquella hipótesis que muestra a un Moreno Valle aliado de Peña Nieto y del priismo nacional.
Eso es bueno en términos de la cercanía que tiene el ex mandatario con el huésped de Los Pinos en la ruta de la elección federal del 2018, pero malo en términos de su relación con ese sector del PAN que ha cobijado a Vázquez Mota y al que tendrá que enfrentar para hacerse de la candidatura presidencial a la que aspira.
@jorgerdzc
