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Trabajadores de Salud Mental buscan echar a su directora por abusar de médicos y pacientes

Trabajadores de Salud Mental buscan echar a su directora por abusar de médicos y pacientes

Cuitlatlán 

Por Fermín Alejandro García

Dos terceras partes de los trabajadores del Centro Estatal de Salud Mental (CESM) se han propuesto no dejar entrar a sus oficinas este día a María Teresa de Jesús Balderas Meza, la directora de esta unidad médica, como una manera de exigir su destitución y que se frenen los constantes abusos contra el personal y los pacientes –que en su mayoría sufren de problemas de adicciones–, los cuales han provocado un clima de violencia y de graves carencias.

En el Centro Estatal de Salud Mental se ha vuelto una constante la falta de alimentos y de medicamentos básicos para los pacientes con problemas de adicciones, lo cual lleva a que los tratamientos en su mayoría resulten ineficaces. Esta es una situación grave si se parte de que el CESM es una de las pocas instancias públicas que existen en el estado de Puebla para atender el crecimiento de consumo de enervantes.

Se sabe que los volúmenes de medicamentos y alimentos que requiere el CESM sí están presupuestados y en su mayoría llegan a las bodegas de este centro de atención médica, pero la directora ordena que se utilice solamente una tercera parte. Todo con el afán de mostrarse como una funcionaria eficiente ante los directivos del Seguro Popular, bajo la idea de que ofrece buenos resultados utilizando menos insumos de los que marcan los protocolos.

El problema es que un paciente con adicciones necesita de ciertas raciones de alimentos y dosis exactas para controlarles las crisis que enfrentan por el exceso de consumo de drogas. Al no darse esas condiciones, los tratamientos no funcionan y los estados de salud de estos enfermos únicamente se agravan.

Otro problema es que se vive un clima de violencia, ya que la directora ha provocado agresiones físicas y psicológicas contra el personal frente a niños que acuden a tratamientos de paidopsiquiatría, por ser menores abusados, lo cual significa que los pacientes, en lugar de encontrar alivio, en el CESM se topan con una prolongación de sus desordenes emocionales.

Y es que la directora –de acuerdo con las denuncias del personal– alecciona a los pacientes para que sean éstos los que agredan, o hagan acusaciones anónimas –a través de una línea telefónica para reportar anomalías—, contra los trabajadores que no son del agrado de María Teresa de Jesús Balderas.

La crisis que se vive en el CESM es una herencia del gobierno morenovallista a la administración de Antonio Gali, ya que en su momento se les documentó a Jorge Aguilar Chedraui y a Salvador Escobedo Zoletto, cuando ambos eran secretarios de Salud, pero hicieron oídos sordos a los abusos de María Teresa de Jesús Balderas Meza, quien vive enfrentada con médicos, enfermeras y pacientes.

María Teresa de Jesús Balderas llegó a ese cargo por una imposición de Karen de la Cuesta, quien es la coordinadora estatal de Salud Mental.

En los dos últimos años surgieron docenas de quejas en su contra, pero siempre ha sido protegida por Felipe Ramírez, un ex alto funcionario de la Secretaría de Salud, quien a su vez es del grupo político de Jorge Aguilar Chedraui. Y por Alicia Sánchez Cuéllar, quien controla el área de Recursos Humanos de dicha dependencia.

Por esa razón la directora del CESM ha violado las normas laborales más elementales, como es el hecho que un trabajador solamente puede ser retirado de sus tareas y ser puesto a disposición del área de Recursos Humanos luego de que se le hagan tres extrañamientos verbales y tres por escrito por mala conducta o un desempeño negligente. Resulta que varios médicos y enfermeras han sido cesados sin que se cumpliera dicho procedimiento, que consiste en darle derecho de audiencia al personal sancionado.

Hace unos días, una nutrióloga llamada Karina, con 10 años de experiencia, fue removida por el simple hecho de haber peleado las raciones completas de comida para los enfermos con adicciones.

Una persona que llega a un centro de salud con problemas de adicción a la cocaína o la heroína, por lo general tiene su inestabilidad emocional aparejada a procesos de desnutrición, por lo que si no se equilibra su metabolismo el tratamiento, en lugar de ayudarla, acaba de complicar su estado mental.

Por esa razón una mayoría de enfermos, en lugar de encontrar alivio en el CESM, solamente encuentran una puerta a un infierno peor al que ya padecían.

Todo por el solapamiento que el morenovallismo le ha tenido a la actual directora del Centro Estatal de Salud Mental.

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