El PRI poblano, una completa orgía
Las serpientes y escaleras
Por Ricardo Morales
El priismo poblano vive en este momento su peor etapa, sin liderazgo, sin visión, sin rumbo y sobre todo sin cohesión política para ir a una elección vital para este instituto político en el 2018.
Los tricolores poblanos lucen más preocupados por ir a pactar con López Obrador y trabajar a su favor el próximo año, que en luchar para tratar de recuperar casa Puebla.
El peor escenario para este instituto político es que todos los sondeos de opinión mandan ya al PRI al tercer lugar, con el PAN morenovallista y Morena luchando ya por la hegemonía en el estado.
Analicemos lo que hacen las principales “figuras” de este partido rumbo al 2018.
La senadora Blanca Alcalá se desapareció por completo de la escena local; luego de reunirse con el entonces gobernador Rafael Moreno Valle, Alcalá eligió el exilio, ya no se ha vuelto a ver en algún acto público en Puebla, aunque si le advirtió a Juan Carlos Lastiri, en la famosa reunión celebrada en Insurgente Norte a finales del año pasado, “todos menos tú, Juan”. Dicho lo anterior, Blanca dejó la reunión.
Blanca aspiraba a convertirse otra vez en la candidata del PRI a Casa Puebla en el 2018, pero ahora parece que esto será misión imposible, sobre todo después de que su yerno y mano derecha, Edgar Chumacero, subiera a la red social Facebook lo siguiente: “con el Presidente peor calificado y repudiado en la historia, que más les queda, perdieron todo hasta la dignidad, y aún con los pactos que hagan y han hecho será complicado parar el tema de López Obrador y Morena, el actual desprecio social al PRI es enorme solo él y su Gabinete creen que no es así, no hay uno solo en el Gabinete de Peña que pueda tan solo ser competitivo”. Esto en relación a la columna Serpientes y Escaleras de Salvador García Soto, en la cual hablaba sobre un supuesto acuerdo entre Peña Nieto y Ricardo Anaya para ir juntos en el 2018.
El presidente del PRI en el estado, Jorge Estefan, está más preocupado por su nueva y flamante posición como presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara Baja que de su partido.
Estefan ya arrancó campaña ya sea para ser el candidato rumbo al 2018, ya sea al Senado o a Casa Puebla y un claro ejemplo es la entrega de calles y pisos dignos que encabezó el pasado miércoles en santa Ana Xalmimilulco, junta auxiliar de Huejotzingo.
Ahí, Estefan acudió como invitado especial de su “ahijado” Carlos Morales, el presidente municipal de este lugar y de “pasadita”, aprovechó para lucrar políticamente con este programa federal, bajo el pretexto de fue él quien bajo los recursos para apoyar a este municipio.
Juan Carlos Lastiri anda en plena campaña y todo hace indicar que pese al poco entusiasmo que despierta se hará de la candidatura a Casa Puebla, lo cual no será una buena noticia para el tricolor.
El problema para Lastiri es que construye una candidatura sin apoyos y sin consensos, a ese paso se va a quedar más solo que Blanca Alcalá, porque tiene a todos sus compañeros o tal vez debería decir mejor (ex) compañeros de partido en su contra. Doger, Alcalá, Zavala y Armenta truenan en contra del oriundo de Zacatlán.
Y hablando de Doger, Zavala, Armenta y demás especies tricolores, estos ya andan más preocupados por encontrar espacios al interior de Morena, que por pelear por la candidatura de su partido a Casa Puebla.
Estos personajes no son tontos y ya hicieron cuentas, aritméticamente a nadie que sea del PRI le va a alcanzar para ganar ni Los Pinos, ni Casa Puebla, aunque el tricolor gane en el Estado de México.
Saben perfectamente que la pelea en Puebla ya es entre el morenovallismo y Morena; por eso, evitan la fatiga, cuidan sus respectivas parcelas y se aprestan a la llegada del nuevo año, para ver a cuál de los dos bandos apostar en la lucha.
Esa es la triste radiografía del priismo poblano; imagine amigo lector, si esto pasa entre los “liderazgos del tricolor” que pasará con la base del expartidazo, la cual está totalmente fragmentada.
Hace unos días un operador de años del PAN me comentaba, asombrado, que visitó la colonia Romero Vargas para saludar a la militancia de esta junta auxiliar y tremenda fue su sorpresa cuando entró a un tienda del lugar y el dueño del local le ofreció una publicidad de Andrés Manuel López Obrador, misma que él tendero había mandado a imprimir con sus humildes recursos. Ese mismo operador me dijo que esa era la antigua base que siempre se la jugaba con el PRI.
