El abandono al ex partidazo
La Entrega
Por: Marco Aurelio Mirón
El PRI está cada vez agudizando su camino ruinoso rumbo al 2018, con los mismos síntomas establecidos rumbo a las elecciones anteriores de los años 2016 y 2011, respectivamente.
La nominación del candidato a la gubernatura se ha convertido en el primero de varios dolores de cabeza del priismo que acentuará la división interna por todos conocidos.
Ni la dirigencia nacional o estatal está en vías de convertirse en el árbitro que cumpla con su misión de mantener orden, disciplina y apacigüe los ánimos que cada vez son más evidentes entre quienes aspiran a Casa Puebla.
Así lo expresó ayer el diputado federal y aspirante a candidato a gobernador, Alejandro Armenta Mier, quien públicamente dijo que el líder nacional Enrique Ochoa tiene descuidada la entidad poblana pese a su fortaleza a nivel nacional en cuanto a la aportación de votos conforme a su padrón electoral.
“Un grupo de aspirantes al Gobierno del Estado, donde me incluyo, le pedimos al presidente Enrique Ochoa que voltee a Puebla para muchas cosas. Es el quinto padrón electoral del país y lo abandonan, en ocasiones lo ven con desdén, con desprecio y luego quieren que tengamos una votación abundante y no se puede“, expresó ayer en una conferencia de prensa donde el tema principal fue la problemática de seguridad pública en el municipio de Acatzingo.
La dirigencia estatal no está en el ánimo para ser interlocutor válido por su falta de capacidad y así lo dejaron en claro el jueves pasado en las redes sociales el bloque que está en contra de la presunta campaña anticipada del otro precandidato, Juan Carlos Lastiri Quirós, como el caso de Alejandro Armenta, Enrique Doger, Javier López Zavala y Alberto Jiménez Merino.
El llamado fue directamente a la dirigencia nacional y no a la estatal.
Se está abriendo un boquete posteriormente difícil de sellar, llevando nuevamente al priismo a no ir en una misma dirección rumbo a los comicios del 2018.
El escenario luce desalentador.
Presenta síntomas similares a los recientes procesos internos para elegir contendiente a gobernador y posteriormente sea apoyado en la campaña electoral.
La más grave relacionada con la simulación producto de las inconformidades.
Así quedó en evidencia en 2011 y posteriormente confirmado por el entonces candidato, Javier López Zavala, quien reconoció que hubo traiciones que afectaron la continuidad del PRI en el poder.
Igual fue el caso en este 2016 pero sin que fuera tan evidente.
Blanca Alcalá Ruiz no fue apoyada por todas las “vacas sagradas” que prefirieron no intervenir en la campaña también impulsadas por la falta de liderazgo y porque fueron relativamente marginadas en la toma de decisiones.
El proceso de sanación está lejos en las filas priistas.
Piso parejo rumbo a la candidatura a gobernador no será el único reclamo.
La misma petición seguramente tenderá a replicarse para elegir a los candidatos a edil en cada uno de los 217 municipios así como en la renovación de los integrantes del Congreso local.
El camino para el 2018 tiende a observarse cada vez más ruinoso sin que haya alguien que ponga orden.
Aunque sea solucionado el tema Juan Carlos Lastiri y el bloque inconforme con sus presuntos actos anticipados de campaña, finalmente ya quedará un antecedente con astillas que difícilmente van a desaparecer con miras a fortalecer la unidad interna.
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Ayer el presidente municipal, Luis Banck Serrato, se reincorporó a sus actividades cotidianas luego de una semana de permanecer en reposo tras una imprevista operación por una complicación gástrica.
De inmediato citó a mesa de trabajo a parte de su equipo de primer nivel a efecto de analizar temas vitales para la ciudad.
Sin duda uno debió ser el tema de la seguridad pública.
URGE replantear parte de la estrategia de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPyTM) encabezada por Alejandro Santizo Méndez.
La prueba es que continúan los asaltos a pasajeros del transporte público pese a la presencia de operativos de la policía municipal.
O que decir del robo de autopartes donde existen quejas permanentes en las redes sociales.
Igual sucede con el robo a cuentahabientes, sin que haya terminado de permear el programa de “acompañamiento bancario” derivado de factores como la falta de confianza a los policías y de la difusión intermitente de este esquema que permita sea de mayor conocimiento de la ciudadanía.
Es hora de apretar tuercas.
Por cierto, ya se avecinan nuevos cambios en el Ayuntamiento de Puebla que serán próximos a darse a conocer.
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@Marcomironc
