El PRIAN ataca de nuevo
Las serpientes y escaleras
Por Ricardo Morales
Que a nadie le quepa duda, ya desde ahorita hay un pacto entre el PRI y el PAN para caminar juntos rumbo al 2018 y una prueba de esto lo veremos el próximo año en la elección a celebrarse en el Estado de México.
Para el PRI y el presidente Peña es prioridad el ganar la entidad que gobernó del 2006 al 2012, ya que de no hacerlo, simple y sencillamente, el tricolor y su administración habrán cavado su tumba.
Para conseguir tal fin, el presidente y el PRI están dispuestos a hacer lo que sea para obtener el triunfo, pero antes deberán de dirimir muy bien, quién será el candidato para esta contienda, ya que si ocasionan una división interna ahora si será el final.
El periodista Carlos Loret de Mola destapó, a través de su columna que se publica en El Universal, que el candidato del PRI a la gubernatura del Estado de México no será otro que Luis Miranda, íntimo amigo del presidente Peña.
Miranda, actual secretario de Desarrollo Social y exsubsecretario de Gobernación, es el hombre más cercano al presidente Peña, el que comparte como dijera el exgobernador Melquiades Morales Flores, “su íntima, intimidad”.
No obstante, el personaje mejor posicionado para ir a la contienda del próximo año es el diputado federal y exdirector de Banobras, Alfredo del Mazo, primo del presidente Peña y exalcalde de Hixquilucan.
Ayer, en este mismo espacio, advertimos de que si Miranda quiere ser el candidato a la gubernatura, las cosas se le van a complicar al presidente Peña, pues tendrá que decidir entre su amigo o su primo, sin perder de vista que también se le debe de tomar en cuenta al gobernador Eruviel Ávila, que es de los pocos priistas que se pueden ufanar de estar a punto de terminar su administración sin escándalos de corrupción.
A Eruviel se le abre la posibilidad de que dejando pasar al candidato del presidente Peña, también él gane y sus bonos suban para obtener la designación del PRI rumbo al 2018. Si el PRI gana también gana Eruviel, así de simple.
Miranda ya tiene una derrota a cuestas en el Estado de México, siendo Peña Nieto gobernador de aquella entidad, postuló a Miranda como candidato a presidente municipal por Toluca y fue arrasado, esos antecedentes pesan en contra.
Sea quien sea el candidato, el PRI debe de ganar las elecciones y es ahí en donde el acuerdo con el PAN surte efecto, como especie de seguro de vida. El PRI gana el estado de México con su candidato y Acción Nacional se lleva la presidencia de la República, para cerrarle el paso al “Peje”.
No es gratuito, el que se haya “bombardeado” a la posible candidata del PAN a la gubernatura del Edomex, Josefina Vázquez Mota, para “minarla” rumbo al 2017.
Desde Los Pinos y Bucareli se ha comenzado a operar con toda la fuerza del estado para evitar que se dé una alianza entre el PAN y el PRD, la cual sería dinamita pura para el peñismo y priistas que lo acompañan en el Estado de México.
Si el PAN no va de la mano con el PRD en el Estado de México será una muestra más de que la elección en este lugar estas más que negociada y que por ningún motivo, el panismo quiere agraviar al presidente Peña, arrebatándole su propio estado.
El PAN ya ha ganados dos veces la presidencia de la República perdiendo el Estado de México, eso lo recordó el gobernador, Rafael Moreno Valle con Carlos Loret de Mola, cuando estuvo en su programa junto con Margarita Zavala.
Yunes no irá. De muy buena fuente trascendió desde el día de ayer que Miguel Ángel Yunes, gobernador electo de Veracruz, no asistirá al encuentro organizado por Carlos Loret de Mola, en el que estaría frente a frente con el ahora exgobernador, Javier Duarte.
Las razones por las que Yunes no asistirá es que su equipo le recomendó no hacerlo, debido a que él no tiene nada que ganar y sí mucho que perder frente a un paria como lo es hoy el exgobernador Duarte.
