Suma Moreno Valle a Margarita en su lucha contra Anaya y de paso se destapa
A Puerta Cerrada
Por: Jorge Rodríguez
Incluso cuatro meses antes de dejar la gubernatura para meterse en ese sinuoso periodo sin cargo público que sus críticos ven como la mayor de sus debilidades frente a la carrera por la presidencia, el destape televisivo de Rafael Moreno Valle parece haber cubierto con creces dos de sus objetivos primarios: figurar como un precandidato de a de veras en un foro nacional y enfocar la artillería discursiva en contra de Ricardo Anaya Cortés para hacer de la contienda interna en el PAN una guerra de solo dos contrincantes.
Moreno Valle no improvisa; se fija un objetivo, calcula, planea y ejecuta.
Sentado frente al conductor Carlos Loret de Mola, a un costado de Margarita Zavala, de Gustavo Madero, que participó en el debate por la vía del control remoto, y de una silla sin ocupar que había sido reservada para Anaya, el poblano esperó a la primera pregunta del anfitrión para soltar la respuesta que había memorizado y practicado sin descanso para el gran día:
“A partir del 1 de febrero”, anunció, “me dedicaré de tiempo completo, en cuerpo y alma, a ser candidato a la presidencia de la República de mi partido, Acción Nacional, y presidente de México”.
Para Puebla no hubo sorpresas.
Recién instalados en el gobierno, eufóricos aún por la victoria obtenida meses atrás contra el priismo de Mario Marín y Javier López Zavala y por haber expulsado al tricolor de la administración estatal tras ocho décadas de hegemonía, los morenovallistas comenzaron a revelar el siguiente proyecto político en los planes de su jefe: ir por la presidencia.
Con los años la especie permeó más allá del círculo rojo y se convirtió en información de dominio público.
Por eso es que lo de ayer en Televisa fue solo una confirmación para los poblanos.
Pero el destape con Loret, en cadena nacional, en la televisora más importante del país y en un horario de altísimos niveles de audiencia, llevaba como meta trascender las aspiraciones de Moreno Valle al resto de las 32 entidades federativas y ubicarlo de una buena vez como un contendiente de nivel, a la altura de la puntera esposa del ex presidente Felipe Calderón.
Parece que lo consiguió.
Después de participar en el programa televisivo fue protagonista de un carrusel de entrevistas en radiodifusoras de la Ciudad de México en las que recibió trato de presidenciable.
No fue todo lo que obtuvo.
A la par de su posicionamiento, el poblano logró en ese debate subir a Margarita Zavala Gómez del Campo a su ya prolongada disputa en contra del dirigente nacional del PAN.
La alianza de Zavala y Moreno Valle contra Ricardo Anaya beneficia más al gobernador poblano.
Como tercer lugar de las encuestas, Moreno Valle está obligado en una primera fase a derribar al segundo lugar, Anaya, para posteriormente ir única y exclusivamente en busca del primero, Zavala, a través de una competencia parejera.
Ayer le dio resultado.
Con el apoyo de Margarita, incluso de Madero, que no es cualquier panista, Moreno Valle arrinconó al líder del CEN, lo obligó a tener que definir en las próximas horas una postura pública en torno a esa inequitativa dualidad que lo ha llevado a ser al mismo tiempo presidente del partido y aspirante presidencial.
La esposa de Calderón sirvió así de instrumento político en favor de la causa del mandatario poblano.
No ha de haber sido gratuito puesto que a ella también le conviene bajar del caballo a Ricardo Anaya.
La alianza que vimos ayer será solo temporal.
Ya llegará el momento en que les toque pelear uno contra otro.
Pero por vía de mientras, la entrevista mañanera del jueves, que fue una suerte de “péguenle al ‘chico maravilla’” más que un debate, funcionó muy bien como episodio de arranque para el poblano.
@jorgerdzc
