La Duda Mata: ¿Estefan Acuchillará a Gali?
La Quinta Columna
Mario Alberto Mejía
Cuando Adolf Hitler tuvo dudas del triunfo de sus tropas en Stalingrado, nombró mariscal de campo al general Friedrich Paulus, al tiempo que le dijo que nadie que hubiera tenido ese cargo se había rendido jamás.
En términos de la política alemana, Hitler le estaba diciendo que era preferible que se suicidara antes de rendirse.
Víctima del invierno ruso y de la muerte de una buena parte de su ejército, Paulus optó por rendirse y entregarse al enemigo.
Paulus tuvo tan buena suerte que sobrevivió a los soviéticos y hasta sirvió como testigo en los juicios de Nuremberg.
Antes de eso, escupió en contra de Hitler y formó parte de un comité que pugnaba por una Alemania libre.
Murió, faltaba más, en su cama.
Eso sí: víctima de una enfermedad mortal.
De Paulus me acordé ahora que supe que el talentoso Jorge Estefan Chidiac había sido enviado en calidad de mariscal de campo a la campaña de Blanca Alcalá Ruiz.
Originalmente, como se lo había anunciado hace varias semanas, Ricardo Urzúa sería el dirigente estatal del PRI en lugar de Ana Isabel Allende.
Todo iba bien hasta que todo fue mal.
Dicen que mal empieza la semana para el que es ahorcado el lunes.
La candidata del PRI a la minigubernatura tuvo una semana atroz luego de una infeliz ocurrencia: la de subir a Mario Marín a un presídium titubeante.
(Cuentan que la diputada Ivonne Ortega salió corriendo de ese espacio una vez que sintió que el piso se movía. No podía ser de otra manera: El Pachuco Bailarín -Gerardo Corte- fue el encargado de montar el sonido y el templete, pero como no le pagaron puso lo más malito de su producción.
Él mismo se encargó del grupo musical -bastante pipitilla- que mal amenizó el registro de la hoy candidata).
En ese acto estuvo, muy discreto, Ricardo Urzúa junto con Rocío García Olmedo.
Quienes los vieron sabían que uno sería el presidente y que una sería la secretaria general.
¿Por qué se cayó Urzúa? Hubo voces que dijeron que tras el escándalo de los helicópteros, Urzúa -dueño de una empresa de aeronaves- había caído.
No fue él -aparentemente- quien le prestó el helicóptero a la candidata.
(Helicóptero que le ha servido para más de una docena de viajes).
Las siglas, hasta hoy, no corresponden a la flotilla de Urzúa.
Su fallido arribo al Comité Directivo Estatal del PRI tampoco tiene que ver con su marinismo.
(Es marinista en la medida en que es melquiadista y beltronista).
Cuentan las fuentes informadas que en noviembre pasado nuestro personaje tuvo un severo conflicto cerebral, por lo que su médico le recomendó que se abstuviera de estar en situaciones graves de estrés.
Vaya: hasta un niño de seis años sabe que esta elección desquiciará al más sensato y generará un mar de nervios difícil de nadar.
En ese sentido, y en aras de cuidar su salud, Urzúa prefirió retirarse antes de salir montado en una camilla.
Hizo bien.
Faltaba menos.
¿Por qué pensé en Paulus cuando supe lo de Estefan? Porque el talentoso diputado fue ascendido para abajo al ser enviado como dirigente estatal del PRI.
Y es que todo mundo sabe que es el concuño más querido de Tony Gali Fayad.
(Dinorah y Astrid, esposas de ambos, son hermanas muy cercanas).
Esta nueva situación resulta muy incómoda para quien es un excelente amigo de sus amigos.
Con Tony hanavegadoelprocelosomar: Han sido amigos, socios, concuños y familiares políticos.
Sus carreras, durante décadas, han ido de la mano.
Nadie puede desligar a uno del otro.
El problema es que hoy Jorge estará del lado opuesto de Tony.
(Lo estuvieron en la elección de 2013, pero en condiciones más discretas. De hecho, Jorge vino sólo a un par de actos de Enrique Agüera -candidato perdedor en la batalla que ganó Gali- y procuró no salir en las fotos. De cualquier modo hubo un severo conflicto familiar que el tiempo se encargó de curar).
No me imagino a Estefan atacando a Tony como tendría que hacerlo en calidad de mariscal de campo.
(Manlio Fabio Beltrones y la propia candidata han evitado mencionar al gobernador y a Gali en sus arengas).
¿Qué hará el nuevo dirigente? ¿Violará las reglas no escritas de las familias políticas? ¿Se irá con todo en contra de quien hasta hace poco llamaba "hermano"? ¿Escupirá en el invierno ruso en las botas de su concuño? Ufff.
Esta historia, sí, cada día parece más una novela rusa.
¿Alguien será el Dostoyevski o el Tolstoi que desvele la trama?
