Último minuto
Viernes, 25 de Septiembre de 2026
Puebla 25°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...

Desde el 11 de noviembre de 2015, Doger sabía que Blanca Alcalá sería la Candidata

Desde el 11 de noviembre de 2015, Doger sabía que Blanca Alcalá sería la Candidata

 La Quinta Columna por Mario Alberto Mejía

La mañana del miércoles 11 de noviembre del año pasado, Enrique Doger Guerrero se comunicó con Javier López Zavala para felicitarlo por la entrevista que quien esto escribe le hizo en 24 Horas Puebla.

El diálogo —palabras más, palabras menos— se dio así:

Enrique Doger (ED): Buenas tus respuestas. Excepto cuando te refieres a mí en que dices que no cumplo acuerdos. Quisiera que me dijeras qué acuerdo no cumplí contigo ¿En tu campaña? Pensé que teníamos una relación de respeto y relativa confianza. Que yo sepa los acuerdos que he llegado contigo los he cumplido así como tú cuando me ofreciste la diputación local a pesar de la opinión de tu jefe. Por cierto, el compromiso es que yo fuera coordinador de la bancada. Cosa que no se cumplió y fue tu “sin coordinador” José Luis Márquez. Y tampoco dije nada. En fin, amigo, te he respetado y públicamente te he ponderado. Pero entiendo estos tiempos y lo que espero es que quien sea “la candidata” te cumpla como siempre lo ha hecho. Por mi parte te reitero la amistad y no haré declaraciones públicas de tu comentario. Sólo que no es mi estilo dejar pasar las cosas. Y sí decirlas de frente.

Javier López Zavala (JLZ): Amigo , te reitero mi voluntad de construir y de hacer equipo, pero el periódico tiene otros objetivos que no comparto. Yo le dije a Mario Alberto Mejía que contigo en la pasada elección hubiéramos ganado la capital y no te dejaron pasar y tú sabes quiénes, y que estás bien posicionado en la capital, todo en positivo, pero su línea es otra.

ED: Sí, lo entiendo y comparto tu idea de los objetivos del periódico. Como sabes he mantenido una polémica pública con Mejía, quien por cierto te ha atacado en varias ocasiones. Y también tengo voluntad de hacer equipo. A mí me preguntaron también lo malo de cada uno y no respondí nada. Es preocupante que respondes directamente que lo malo en mí es que no cumplo acuerdos. Por eso te pregunté qué acuerdo no te he cumplido. Quizá lo ignoro. En la campaña del 10 hice lo que me pediste. Incluido el criticar directamente a Rafael Moreno Valle por el hoyo financiero. Sé que lo recuerdas muy bien. Si en algo no cumplí sería bueno saberlo. Para no cometer errores.

JLZ: Lo sé, amigo, pues con gusto nos sentamos en los próximos días y vamos construyendo, ya hemos platicado, siempre en positivo, lo demás es línea de Mejía.

ED: O a lo mejor tú tienes claro que la que cumple acuerdos es tu amiga Blanca Alcalá. Y como todo indica que la candidata a la minigubernatura es la senadora, ¡pues les deseo mucha suerte! ¡Harán un gran equipo!

JLZ: Así es, amigo, coincido contigo en quién no cumple. Tú y yo vamos para adelante como hemos charlado. Te reitero mi afecto.

Hasta aquí la charla que al decir de un dogerista decepcionado mantuvieron Doger y López Zavala.

Varios puntos quedan en la nube de las interpretaciones.

Vea el hipócrita lector:

Enrique Doger ya tenía claro ese 11 de noviembre —tres semanas antes de que el quintacolumnista publicara unos inocentes tuits sobre la nominación de Blanca Alcalá— que la senadora sería la candidata del PRI.

El énfasis que le da al punto —sin que venga a colación— es elocuente.

Y hasta les desea suerte a los dos.

Doger le reclama a López Zavala de que no cumple acuerdos.

Y se indigna.

Y le reclama con un tufillo moralista.

Lo cierto es que el noventa por ciento de los priistas de Puebla acusan a Doger de dos cosas: de que no cumple acuerdos y de que traiciona a la menor oportunidad.

En él estaba pensando López Zavala cuando me respondió esta pregunta en la entrevista que le hice en 24 Horas Puebla:

“—Cuando hablas de traiciones en 2010, ¿sugieres que algunos priistas se sumaron por debajo de la mesa a esa gran coalición que apoyó a Moreno Valle?

“—Sí, claro. Había priistas y no priistas. Algunos encapuchados y otros de frente. Priistas que me juraron lealtad en su momento”.

Todo Puebla sabe que Doger traicionó a López Zavala en 2010.

Hay pruebas fehacientes que lo demuestran.

Por otra parte, el excandidato del PRI a la gubernatura dice varias mentiras piadosas en aras de salvar su relación con Doger.

Un caso: “Yo le dije a Mario Alberto Mejía que contigo en la pasada elección hubiéramos ganado la capital y no te dejaron pasar y tu sabes quiénes, y que estás bien posicionado en la capital, todo en positivo, pero su línea es otra”.

Cierto.

A medias, pero cierto.

Me dijo más o menos eso, pero no en el contexto de la entrevista.

Ya estábamos de pie, despidiéndonos, cuando me contó que en 2010 le propuso a Mario Marín que el candidato a la alcaldía fuera Enrique Doger y no Mario Montero Serrano.

La respuesta de Marín fue tajante:

“No. Doger nunca. ¿Ya se te olvidó cómo me atacó en 2006 cuando surgió el caso Lydia Cacho? Si a ti ya se te olvidó a mí no se me ha olvidado”.

Zavala no dijo nunca eso de que “con Doger hubiéramos ganado”.

Ese mismo 11 de noviembre, López Zavala me habló por teléfono para agradecerme el manejo de la entrevista.

Palabras más, palabras menos, me dijo algo así: “Fuiste muy puntual. Todo quedó perfecto. No cambiaste una coma de lo que te dije”.

Que tras bambalinas sugiera que eliminé algunas partes no me agravia.

Entiendo que estaba en campaña y que buscaba sumar y no restar.

Es parte de la hipocresía en la que se mueven los políticos poblanos.

También entiendo que le haya dicho a Doger “el periódico tiene otros objetivos que no comparto (…) Su línea (la de Mejía) es otra”.

Sabía a quién se lo decía.

Faltaba más.

Algo queda en claro también: Doger estaba ya ese 11 de noviembre muy hipersensible y nervioso.No podía ser de otra manera: tenía la certeza de que la senadora Alcalá sería la candidata del PRI.

Sus palabras no dejan lugar a dudas: “Pero entiendo estos tiempos y lo que espero es que quien sea ‘la candidata’ te cumpla como siempre lo ha hecho. (…) O a lo mejor tú tienes claro que la que cumple acuerdos es tu amiga Blanca Alcalá. Y como todo indica que la candidata a la minigubernatura es la senadora, ¡pues les deseo mucha suerte! ¡Harán un gran equipo!”.

No es la primera vez que Doger descalifica a la senadora en privado.

Muchos priistas lo han escuchado expresarse de ella de fea manera.

Ya dejó entrever que si ella es la candidata que no cuenten con él.

Es parte de su estilo.

Qué le vamos a hacer.

Una Conspiración

Gerardo Islas Maldonado ha estado en la mira de los priistas desde hace varios meses.

No lo quieren en Puebla al frente de Nueva Alianza.

Buscan debilitarlo para bajarlo de la dirigencia del partido turquesa, al que ha llevado, sin duda, a tener excelentes resultados electorales.

Ante los comicios de junio de este año, los priistas lo quieren fuera.

Y es que si Nueva Alianza se suma al PRI-Verde, Islas sería un “aliado incómodo”.

Por eso algunos de estos iniciaron una guerra sin cuartel en contra de Gerardo.

Uno ha sido identificado por el entorno de Islas Maldonado en particular: Enrique Doger.

A él se le debe la campaña de descrédito que incluyó todo tipo de bajezas.

En el México de los años sesenta, la revista Alarma! (sic) destruía las reputaciones de hombres y mujeres con adjetivos infamantes: “¡Fulanito de tal es mujercito!”, “¡Zutanita y su amiguita son tortilleras!”.

La embestida en contra del dirigente estatal de Nueva Alianza tiene ese tufillo homofóbico y vulgar al que Doger es adicto.

Él y sus empleados usan una y otra vez esa estrategia de descalificación.

Ante la ausencia de ideas en el debate, nada como la patada en el estómago.