El Señor de los Tlacos: un “Come Hostias” Profesional
La Quinta Columna Mario Alberto Mejía.
Era amigo de Ángel Alonso Díaz Caneja.
Lo traicionó por cinco tlacos.
Era amigo de Roberto Grajales Espina.
Lo traicionó por ocho tlacos.
(El "tlaco" era una moneda de ínfimo valor que circulaba en la Nueva España).
Los malos ojos que empiezan a posarse sobre Leo Paisano, presidente municipal de San Andrés Cholula, mucho tienen que ver con su secretario general: el Señor de los Tlacos: Daniel Anteliz.
Hay grabaciones que lo evidencian como un enemigo a sueldo.
Su gracia más reciente la hizo este martes, cuando logró que Saúl Sandoval Tépox dejara la Secretaría de Desarrollo Urbano, a la que llegó Eduardo Tlapehui.
Sandoval fue uno de los artífices para la realización de obras como las radiales y las laterales de la Vía Atlixcáyotl, impulsadas con todo desde Casa Puebla.
Ése fue su pecado.
Anteliz, secretario general del ayuntamiento, empezó a conspirar en su contra.
Como buen Yunque "Come Hostias", su doble moral no tiene límites.
Y es que va en contra de todo lo que hace Leo Paisano.
Lejos de ayudarlo, lo perjudica cotidianamente.
Y algo más: Su voz -la del Señor de los Tlacos- suena muy clara en algunas grabaciones en las que despotrica con todo en contra del gobernador Rafael Moreno Valle.
Y no es una: son varias las grabaciones.
"¡Mándalo a la chingada! ¡Aquí no gobierna él! ¡Vale madre lo que diga".
El hoy diputado federal Miguel Ángel Huepa es otra víctima de sus conspiraciones.
Aquéllos que tienen fama de "huepistas" en el ayuntamiento son los más hostigados.
El Señor de los Tlacos busca reventarlos haciéndolos trabajar el doble.
"¡Ese pinche Huepa no manda aquí!", es una de sus frases más comunes.
También es el autor de varios memes que circulan en las redes sociales, en contra del gobernador y del diputado federal.
Miembro del Yunque desde 1991, egresado de la UPAEP, Anteliz era como esos jóvenes descritos con magistral pluma por Manuel Buendía: los domingos oraba de rodillas en la iglesia (y hasta comulgaba) y entre semana era capaz de ponerle una bomba a los "comunistas".
Todos los días, a todas horas, tenía un solo pensamiento como buen fanático: trabajar para que la organización llegue al poder.
Por eso, faltaba más, no dudaba en reclutar jóvenes y aleccionarlos.
Incluso llegó a hacerse novio de una chica que lideraba grupos de estudiantes ligados a la Asociación Cívica Femenina.
En ese contexto, ingresó al PAN y se volvió perrito faldero de Ángel Alonso Díaz Caneja.
(Movía la colita, paraba las orejas y lanzaba pequeños aullidos cuando su patrón le daba de comer croquetas).
El acólito Anteliz, pues, empezó a crecer en el vientre de la ballena y pronto se vio recompensado.
Con Alonso Díaz Caneja, en el Comité Municipal del PAN, estuvo en Gestión Social y más adelante fue su suplente en la LV Legislatura del Congreso local.
