El Nuevo Amo de José Juan Espinosa se Llama Ricardo y se Apellida Monreal
Mario Alberto Mejía / La Quintacolumna
José Juan Espinosa está preparando el terreno para traicionar a Dante Delgado Ranauro, coordinador nacional del partido Movimiento Ciudadano.
Ya puso enfriar, por lo pronto, sus cuchillos en el refrigerador.
Cuchillos cortos y largos.
Cuchillos de matancero.
Cuchillos fileteros, cebolleros, quebradores…
Su nuevo patrón, pocos lo saben, es Ricardo Monreal: escudero de Andrés Manuel López Obrador en Morena y candidato de este partido a la Delegación Cuauhtémoc, en la ciudad de México.
De un tiempo a esta parte, Monreal es quien manipula al alcalde de San Pedro Cholula.
Es Monreal quien le pone la zanahoria en los temas políticos.
En particular en aquellos que tienen que ver con la conformación de un bloque anti Moreno Valle, que lo mismo agrupa a la panista-marinista Ana Teresa Aranda que al bejaranista Jorge Méndez Spínola.
Espinosa, bajo la mirada de Monreal, está integrando en esta conspiración a otros actores secundarios: el ex alcalde Eduardo Rivera Pérez, la diputada Roxana Luna, el líder telefonista Marco Mazatle, el becario Juan Carlos Mondragón y hasta a la 28 de Octubre.
(Fuentes ligadas al CISEN revelaron que el movimiento es visto con lupa, pues han sido detectados en esta trama grupos subversivos que buscan desestabilizar al país).
La traición de José Juan y su súbita entrega a Monreal tienen que ver, faltaba más, con la elección presidencial de 2018.
Dante Delgado, en efecto, no lo sabe.
No sabe nada.
Ya —en su momento— lo sabrá.
Y Ahora: una Demanda Contra Nacho Mier y “Cambio”. Pésimos reflejos tuvo el Consejo Directivo del periódico “Cambio” al bajar los brazos durante el affaire Estefan-Rueda, pues con la edición del martes 26 de mayo terminó involucrado en un tema que no era suyo.
Y más: quedó expuesto a una millonaria demanda civil por daño moral que está por interponerse ante los tribunales locales.
En efecto: la denuncia penal que Jorge Estefan Chidiac, candidato a diputado federal por el Distrito XIV, con cabecera en Izúcar de Matamoros, era solamente en contra de Arturo Rueda, director editorial de Cambio.
En dicha denuncia, en la que no incluyó al periódico, Estefan integró como prueba madre un video en el que aparece Arturo Rueda pidiéndole 10 millones de pesos para no hacer público un audio que “agentes económicos” interesados le entregaron —junto con dos y medio millones de pesos— en aras de reventar las aspiraciones del candidato priista sobre la Presidencia de la Comisión de Presupuesto de la próxima legislatura federal.
La respuesta del periodista fue brutal.
Y es que le dedicó a Estefan prácticamente todo “Cambio” a una afirmación central: el candidato, ex director de BANSEFI, enviaba cotidianamente maletas cargadas de dinero “black” a Emilio Gamboa, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado.
Ante la gravedad de la denuncia periodística, Jorge Estefan, asesorado por sus abogados, está por interponer la demanda civil con una novedad: esta vez aparecerá involucrado el Consejo Directivo de “Cambio” en pleno.
Es decir: Ignacio Mier Velasco, presidente del Consejo, y los demás integrantes: Gabriel Sánchez Andraca, Jesús Rivera y Agustín Tovar Ferrigno.
¿La razón?
Que permitieron que en las páginas del periódico se “agrediera” a Estefan con “toda clase de descalificaciones y mentiras”.
Una fuente cercana al candidato del PRI reveló que este esperó pacientemente un comunicado público del Consejo Directivo para deslindarse de los ataques en su contra y que, lejos de eso, los integrantes del órgano guardaron un silencio revelador que los delata como “cómplices” de Rueda en la “embestida periodística”.
Hay que decir que Ignacio Mier fue diputado local y dirigente estatal del PRI en tiempos del gobernador Manuel Bartlett Díaz.
Incluso, en ese periodo, operó junto con Estefan la precampaña de José Luis Flores Hernández, quien aspiraba a suceder a Bartlett en la gubernatura poblana.
¿Por qué Mier y los demás integrantes de “Cambio” guardaron silencio?
Esta pregunta y otras se las hace Estefan desde ese martes 26 de mayo, cuando tanto en la edición electrónica como impresa del periódico se dejó venir lo que sus abogados denominan “una embestida periodística”.
El Consejo Directivo ha sido omiso en esta historia.
Como presidente del mismo, Ignacio Mier debió haber salido a dar una postura.
Algo así como un abrazo solidario a su director editorial y un deseo aséptico de que la Procuraduría General de la República haga una investigación dentro del marco de la ley.
Lejos de pronunciarse así, dejó las manos libres para que en el periódico aparecieran toda clase de “descalificaciones” que han agraviado a Estefan de tal forma que ahora está pensando en acumular a la denuncia penal por extorsión una demanda civil por Daño Moral.
Por cierto: el viernes pasado, el diario “Milenio” Puebla publicó en su sección de trascendidos que no existía la denuncia por extorsión y chantaje, pero un día después confirmó la existencia de la misma.
No sólo eso: el redactor anónimo de “Trascendió Puebla” aseguró que los abogados de Estefan habían presentado una tercera ampliación de pruebas de dicha denuncia.
Llegó la “Pinche” Señal: Será Armenta. Una señal clarísima que tiene que ver con la próxima elección por la minigubernatura llegará este lunes a las 12 del día cuando, por instrucciones de Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, Antonio Rueda asuma la titularidad del Registro Nacional de Población (RENAPO), que, hasta antes de que arrancaran las campañas, estaba en manos de Alejandro Armenta Mier.
El hipócrita lector se preguntará:
¿Y dónde está la “pinche” señal”?
Sencillo:
Rueda, fiel amigo y colaborador de Armenta, quedó como encargado de despacho una vez que su jefe se fue a contender con las siglas del PRI-Verde al Distrito VII, con cabecera en Tepeaca.
Su confirmación como director general del RENAPO unos días antes de los comicios habla de dos cosas: de la influencia indudable de Armenta en Gobernación (pues dejar como sucesor a su más cercano colaborador no es nada sencillo) y la confianza extrema que tienen en esa Secretaría del triunfo del priista frente a Mario Rincón.
La confianza es ciega en los dos temas, pues de lo contrario se hubieran esperado a los resultados electorales para darle la titularidad a Antonio Rueda.
(Hay que decir que el RENAPO es la Dirección de Gobernación federal que más presupuesto tiene: maneja más de cuatro mil millones de pesos al año).
Ya hay candidato del PRI a la minigubernatura, sobre todo porque la senadora Blanca Alcalá decidió desde hace varios meses que no participará en 2016.
