Murillo Karam pone el dedo en la llaga
El Heraldo de Puebla
Seguramente, el Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, está enterado de la forma como se imparte justicia en Puebla, que no es pulcra ni eficiente. Por eso su llamado a cambiar de mentalidad a los Poderes del Estado y a la necesidad ciudadana de adoptar la cultura de la denuncia.
De nada vale un nuevo edificio que albergue a la Procuraduría de Justicia del Estado si la aplicación de justicia es lenta, distintiva e inmoral.
No sirve la denuncia si hay incapacidad, prepotencia o corrupción de los Ministerios Públicos, Jueces o Magistrados; si los Diputados no están para defender al pueblo y legislar con categoría; si el Ejecutivo no coordina esfuerzos y se dedica exclusivamente a idear cómo adueñarse del poder político.
Para qué tantos números de emergencia, si no son atendidas las llamadas de auxilio. ¡ME CONSTA!
Cuál es la razón de infinidad de operativos en carreteras, si se hacen para extorsionar al automovilista, mientras los delincuentes trabajan a sus anchas.
Obvio es que Murillo Karam sabe de las declaraciones recientes del Secretario de Seguridad Pública del Estado, Facundo Rosas Rosas, quien dijo que la muerte del policía auxiliar Cristian Brandon Arroyo, ocurrida en San Martín Texmelucan, fue producto de una “PALOMA” como las que estallan los niños los 15 de septiembre; y que esto es un hecho aislado; y que… Puebla es un paraíso, prácticamente.
¡Qué iluso!
También ha de saber que el difunto ganaba 1,500 pesos quincenales y que con esos sueldos prefieren los elementos de seguridad ingresar al crimen organizado.
El Estado de Puebla no es SEGURO, como reza el slogan de los gobiernos panistas. El ambiente, el entorno, las costumbres, se han transformado a tal grado que hay colonias donde ya no entra la policía, ante el grado de zozobra e incertidumbre que ha impuesto la delincuencia.
El Procurador General de la República tiene informes que el presupuesto destinado a Puebla se está ocupando para obras innecesarias y para campañas políticas, menos para fortalecer renglones prioritarios como son seguridad, salud, educación y desterrar el hambre y la pobreza, esta dos últimas calamidades que tienen a la entidad en un vergonzoso tercer sitio nacional.
Murillo Karam tiene razón: Hay que cambiar de mentalidad.
¿No será mucho pedir?
Ojalá me equivoque y se actúe en consecuencia.
