Realizan reacomodo piloto de comerciantes en Los Sapos
Incertidumbre y temor provocó a los 133 comerciantes de la tradicional plazuela de Los Sapos, su reubicación "piloto" ordenada ayer por el Ayuntamiento, que llevó a 75 de ellos a ocupar el arroyo vehicular de la calle 5 Oriente.
Aunque hace una semana ya habían sido avisados de que como parte del proyecto del gobierno municipal para la remodelación y reactivación de la zona comercial con la inclusión de restaurantes y hoteles, habría cambios en su instalación, los vendedores de Los Sapos tuvieron que esperar varios minutos durante la mañana de ayer antes de arrancar la venta del día y esperar por varias horas a que sus clientes frecuentes los hallaran.
Según Laura Salomón, quien se dedica desde hace 15 años a vender bisutería fina, la reubicación fue provisional y "al vapor", ya que ni siquiera tienen la seguridad de que los lugares que ocuparon ayer y repetirán hoy, serán definitivamente suyos, "porque nuestros representantes dicen que es un simulacro porque el Ayuntamiento no les ha dicho nada", añadió.
Además acusó que provocó problemas adicionales, no sólo a los vendedores de Los Sapos sino a los de los comercios establecidos en los locales de la calle 5 Oriente y a los vecinos.
"Aquí en el (domicilio) 602 (frente) a donde fue reinstalada, el vecino ya no pudo sacar su coche, lo tuvo que dejar adentro y eso que me dijo que tenía varias cosas que hacer", ejemplificó.
Por esta y otras razones, como las complicaciones en el tránsito vehicular que generará el cierre de esta vialidad, puso en duda los beneficios de la reubicación.
"La semana pasada pasó por aquí una ambulancia, y ahora si estamos así ¿por dónde pasaría? Porque no creo que pase por la plazuela", cuestionó.
Otros además resintieron el cambio en las ventas, como doña Rosa María Franco, quien tuvo que esperar más de tres horas, por la venta de unas monedas, que en otros fines de semana hace desde las primeras horas de la mañana, "y de ésta nada más son 5 pesos de ganancia, ¿para qué alcanza?", añadió.
Reclamó que cambios como éstos afectan a los comerciantes que como ella, son de la tercera edad y las ventas del fin de semana en Los Sapos, son su principal fuente de ingresos.
Junto a ella, Aurelia Ríos González, otra vendedora de bisutería, acusó insensibilidad el Ayuntamiento que encabeza Eduardo Rivera Pérez, pues según ella ha minimizado a los comerciantes que a lo largo de años convirtieron la zona en un atractivo turístico de Puebla, mientras que concede preferencias a empresarios poderosos.
"¿O para qué nos quitan de la plazuela? Nada más porque el gobierno quiere entregársela a empresarios y que seguramente ni son del país, seguro que son extranjeros", apuntó.
Y no perdió la oportunidad de manifestar su preocupación de que posteriormente puedan ser reubicados o hasta desalojados, pues al ser establecidos en pleno arroyo vehicular añadió que más adelante podrían ser considerados como "ambulantes", "y al rato si quieren ´limpiar´ la calle, a nosotros nos van a mandar a volar", agregó.
Esa misma incertidumbre expresó Julio Alfonso Ramírez Corona, comerciante de pequeñas antigüedades, quien no descalificó la reubicación e incluso la celebró, diciendo que quizá algunos de los que fueron instalados a lo largo de la calle 5 Oriente, cuenten ahora con más espacio y se encuentren más cómodos, pero dudó de la estabilidad.
"Sí me parece favorable, pero siempre y cuando no sea una medida para después deshacerse de nosotros", acotó.
Mientras que Dolores Ramírez Uribe, comerciante de artículos varios, añadió que la afectación no es sólo para los vendedores de cada fin de semana, sino para los establecidos en la zona, quienes sean quizá los que más resientan el cambio, pues por ejemplo, ya no habrá la misma circulación de personas sobre la plazuela.
De hecho, don José Luis Tinoco Campos, propietario del expendio de cemitas "La China Poblana", mencionó que en caso de que los puestos queden reubicados definitivamente frente a su establecimiento, buscará integrarse a ellos, igual que si fuera ambulante, junto a ellos, pues su instalación impide la visibilidad y dificulta el ingreso de comensales a su negocio, "y si me voy con ellos, a lo mejor hasta me conviene", deslizó.
SÍ A LA REUBICACIÓN, NO A RESTRICCIÓN DE GIROS: REPRESENTANTES
En el primer día del reordenamiento, Gloria Aguilar Cabrera y Carlos Tabales Melgarejo, presidentes de las organizaciones Tianguis Dominical Plazuela de Los Sapos y de la Unión de Vendedores De lo que el Tiempo Nos Deja, respectivamente, sentenciaron a sus representados que tienen que estar dispuestos a los cambios, pues ni siquiera ellos están exentos de ellos.
A decir de ambos, no tienen más opción que aceptar la disposición aprobada por el Cabildo poblano el pasado mes de agosto, ya que oponerse no les traería más que perjuicios a las cientos de familias que viven de las ventas del fin de semana.
"Es que no se trata de pelearse, sino de que haya trabajo, nos interesa que haya gente, que haya trabajo y queremos que venga el turismo", manifestó doña Gloria.
Lo que sí advirtieron, es que no permitirán que el Ayuntamiento les restrinja la oferta comercial a la sola venta de antigüedades, pues según don Carlos Tabales, la variedad es justamente el mayor atractivo comercial.
"No, eso no, porque si no, la gente no viene, ya no es como antes, por la situación económica la gente ya no compra antigüedades", aseveró.
Y coincidieron además en exigir certeza al gobierno municipal, pues señalaron que todos los comerciantes temen porque con su reubicación a pleno arroyo vehicular, a la 5 Oriente entre 4 Sur y el Bulevar 5 de Mayo, puedan ser considerados posteriormente como ambulantes y en consecuencia, desalojados.
Según doña Gloria Aguilar en las mesas de diálogo que han tenido con autoridades municipales, ya recibieron la oferta de reglamentar su reubicación de manera que no corran tal riesgo, mientras que Carlos Tabales añadió que incluso ya trataron el tema con el presidente municipal electo, Antonio Gali Fayad, quien les ofreció respetar la determinación del gobierno encabezado por Eduardo Rivera Pérez, siempre y cuando los comerciantes estén de acuerdo.
"SUS ÚLTIMOS LATIDOS"
Según Javier Nava Santaella, quien desde hace 27 años vende antigüedades en Los Sapos, el barrio ha perdido su verdadera vocación, gracias a los liderazgos amañados, como el de Gloria Aguilar Cabrera.
Acusó que por así convenir a sus intereses, por el cobro de cuotas, ha permitido la instalación de comerciantes de bisutería barata, artículos chinos y de baja calidad y hasta alimentos, que no tienen relación alguna con el sentido original con el que se promovió la zona comercial.
En su opinión, "la güera" como conocen a doña Gloria en conjunto con las equivocadas decisiones del Ayuntamiento, está condenando al fracaso y la desaparición al tradicional comercio de antigüedades en Los Sapos.
Agregó que mientras que en la década de los 80 y todavía en parte de los 90 Los Sapos vivió su esplendor con subastas, muestras y exhibiciones organizadas por anticuarios amantes de la historia y las antigüedades, que incluso convirtieron a Puebla como un importante centro de venta y renta de artículos para coleccionistas y productores de cine, en la actualidad se encuentra dando "sus últimos latidos".
