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Javier López Zavala fue el gran traidor del PRI

Javier López Zavala fue el gran traidor del PRI

Sin temor a equivocarme, el gran traidor de la elección del pasado domingo para el PRI fue el diputado federal Javier López Zavala, a través de su partido, el PSI.

El análisis que hoy hace Ricardo Morales sobre la forma en la que inclinó la balanza el partido zavalista en favor de la alianza morenovallista demuestra que el judas del priismo en Puebla no fue otro que el frustrado candidato a la gubernatura en 2010.

No hay que darle vueltas, el PRI habría logrado cuando menos cinco diputaciones más, de no ser por los votos que el PSI aportó a la coalición Puebla Unida.

Lo increíble del caso es que el líder moral del PSI se empeña en ocultar su mano negra y asegura que nada tiene que ver en ese partido político, pensando que los poblanos nos chupamos el dedo.

En los próximos días Zavala será llamado al PRI nacional para que intente explicar lo inexplicable, ya que las huellas dejadas en el lodazal de la elección no son otras que las del oriundo de Pijijiapan.

Lo que no entiendo es cómo los priistas no lo han expulsado.

Una “falsa” aclaratoria

El día de ayer, al filo del mediodía recibí una amenazante carta aclaratoria de parte del senador Javier Lozano Alarcón, en respuesta a mi columna titulada: “Lozano, un delincuente electoral”.

A las 14 horas escribí en mi cuenta de Twitter: “Los invito a leer mañana en Intolerancia, la absurda y visceral carta aclaratoria que me envió Javier Lozano. Es de colección”.

Tras esta mención, el legislador panista me buscó a mi teléfono celular para explicarme que no había mandado carta alguna a la redacción de Intolerancia, dándome su versión respecto a los hechos del pasado domingo, en donde votó sin estar en el padrón electoral.

Le expliqué y le envié una copia de la carta, la cual desconoció en su totalidad, aunque reconoció que la firma es muy parecida a la suya.

Para el conocimiento de los lectores, me permito publicar la carta en cuestión, misma que fue negada por el supuesto autor de la misiva.

Afortunadamente, la magia del Twitter evitó que publicara una contrarréplica a esta aclaratoria, la cual se quedará en el tintero de este columnista.