PRD postula a presidencias a militantes del PAN
El PRD poblano acabo siendo el partido de los vientres prestado o alquilados, ya que de los 56 candidatos a alcaldes que postuló este partido dentro de la coalición Puebla Unida, resulta que solamente entre 10 y 15 de los aspirantes son en realidad militantes perredistas, ya que el resto son ex priistas en su mayoría o miembros del PAN, que acabaron siendo registrados por el Partido de la Revolución Democrática para fingir que hubo equilibrio entre las fuerzas políticas afines al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
Por esa razón este martes estalló la rebelión hacia el interior del PRD y un nutrido grupo de militantes de la Sierra Norte llegaron a la sede del partido para expresar, por medio de pintas, su repudio a Eric Cotoñeto Carmona, el presidente del partido, quien ha sido el responsable de borrar a la militancia perredista del actual proceso electoral.
La peor parte de esta crisis que se está gestando en el PRD es que ha brotado el escándalo de la venta de candidaturas a presidentes municipales. Resulta que los líderes de diferentes corrientes habrían cobrado desde 50 mil pesos y hasta 200 mil pesos a militantes para garantizarles la obtención de una nominación y al final no consiguieron la postulación.
El pretexto que se utilizó para cobrar se dinero es que presuntamente era para financiar las encuestas que definirían en varios municipios si el candidato de la coalición Puebla Unida salía de las filas del PAN, del PRD o del Partido Nueva Alianza. A los perredistas que se les exigió el dinero se les condicionó que si no pagaban los sondeos no podían ser tomados en cuenta como aspirantes.
Al final muchos de los que entregaron las sumas exigidas con frustración se acabaron percataron que de nada sirvió cumplir con esa exigencia, ya que en varios municipios los alcaldes del PAN y hasta del PRI operaron –con el uso de los recursos de los ayuntamientos– para derrotar a los aspirantes del PRD, con tal de quedarse con las candidaturas de la coalición Puebla Unida.
Ante esa falta de claridad los afectados también se acabaron dando cuenta que su dinero no necesariamente sirvió para pagar las encuestas, sino habría sido un negocio de algunos dirigentes del partido. Por eso ahora uno de los reclamos de los agraviados es que les regresen los recursos económicos, dado que nos les
cumplieron con garantizarles las candidaturas a alcaldes y éstas acabaron en manos de políticos ajenos al PRD.
¿Por qué digo que el PRD es un partido que acabó siendo de los vientres prestados o alquilados?
Porque el instituto del sol azteca ha sido utilizado por el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas para poner a competir por las alcaldías a ex priista o panistas que no tienen ninguna relación con dicha fuerza política, ni siquiera de simpatía, y que no lo podían hacer con las siglas de otra agrupación.
Seguramente esos candidatos en caso de ganar cuando asuman el poder se acabarán olvidando del PRD, tal como pasa con una madre que presta su vientre para albergar un ovulo fecundado de otra pareja y cuando el hijo nace no vuelve a saber nada de esa criatura.
Veamos ejemplos que sustentan lo anterior: en Acatzingo el PRD postuló como candidato a un panista; en Juan Galindo, a un ex priista; en Jolalpan a un ex priista; en Huehuetla, que era un bastión de la izquierda, el aspirante a edil aunque lo postuló el sol azteca se trata de un ex rector de una universidad de la región y es alguien identificado con el PRI.
En los municipios de Ciudad Serdán y Venustiano Carranza el PRD postuló a ex priistas; lo mismo pasó en Zacatlán, en donde muchos perredistas han preferido pasarse a las filas del PRI.
Un caso emblemático es Huauchinango en donde el PRD postuló al candidato a diputado de la coalición Puebla Unida, en la figura de Carlos Martínez Amador, quien en el pasado fue miembro del PRI y luego del PAN.
Otro caso destacado es Tecamachalco en donde el PRD le cerró el paso a un destacado miembro de este partido, Arturo de Rosas, para acabar apoyando a un hijo del priista Ignacio Mier Velasco.
En el caso de los candidatos que si son auténticos militantes del PRD, no hay ningún municipio destacado que sea cabecera distrital o tenga un peso importante por el número de electores.
Dicho de otra manera, el PRD quedó borrado.
Es un partido sometido al gobernador, con una mayoría de candidatos sin identidad de izquierda y que nada garantiza que una vez que pase la elección de nueva cuenta vuelva a ser ignorado por el morenovallismo.
