Moreno Valle dará una diputación plurinominal a su primo
Desde el instante en que empezó a correr el rumor de la incorporación de Guillermo Nares a la planilla de Tony Gali, un silencio se apoderó del equipo cercano a Enrique Agüera, que no daba crédito a semejante barbaridad.
A partir de ese momento guardaron silencio y cruzaron los dedos, esperando que la versión se convirtiera en realidad.
Y así, lo que era un sueño para el agüerismo, se convirtió en una pesadilla para la alianza Puebla Unida, la cual hizo el peor fichaje que se recuerde.
Evidentemente, el director de la Facultad de Derecho de la UAP se vendió ante el team morenovallista como el hombre idóneo para contrarrestar la estructura universitaria, por ser el eterno rival político por excelencia del grupo que ostenta el poder en la máxima casa de estudios.
Fiel a su estilo, Nares Rodríguez engañó a los operadores morenovallistas —incluido el gobernador— ocultándoles no sólo su negro historial, sino sus evidentes impedimentos legales para ser candidato a síndico municipal.
Sin embargo, quienes hemos dado seguimiento a la vida política al interior de la UAP sabemos perfectamente quien es Memo Nares.
Y como recordar es vivir, me permitiré retomar algunos datos extraídos de algunas de mis añejas columnas.
Nares fue involucrado en el asalto de un banco, perpetrado por los hermanos Gilberto y Guillermo, ambos de apellidos Sánchez Fuentes, quienes después del atraco fueron a contar el monto del botín al lago de Valsequillo, donde fueron atrapados por la policía y trasladados a los separos para ser interrogados, denunciando a Guillermo Nares Rodríguez como el autor intelectual del asalto, siendo él quien presuntamente les proporcionó las armas para el asalto, por lo cual estuvo encarcelado.
Otro capítulo del negro expediente de Nares lo relaciona con Martín Solórzano, a quienes se les señaló como los asesinos del maestro Torres Pardo, de nacionalidad cubana y quien —se dice— conocía todos los negocios turbios que hacía Guillermo Nares desde la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles, incluida la venta de títulos.
Y conste que ésta es sólo una probadita de la interminable lista de irregularidades que preceden al aspirante a síndico municipal.
Evidentemente todo esto no lo dijo Nares cuando se vendió como el contrapeso ideal para nulificar la estructura universitaria.
Que lo compre quien no lo conozca.
Cuando la sangre los traiciona
Aunque en el mundo de la política la imposición de familiares pareciera un asunto que por sentido común debiera ser erradicado, la realidad es que no existe un hombre de poder capaz de mantenerse ajeno a esta reprobable práctica.
Si hacemos memoria, en los últimos tres sexenios los gobernadores han convertido a sus familiares cercanos en “importantes” políticos.
Los Morales y los Marín dieron cátedra de cómo hacer de un don nadie un respetado funcionario.
Estas prácticas fueron parte de las críticas que Moreno Valle utilizó para desacreditar los intereses políticos del grupo marinista, el cual suspiraba por mantener a Puebla como un coto familiar.
A tres años de esa campaña, el Señor de los Cerros terminó escuchando el canto de las sirenas, sucumbiendo ante la tentación de obsequiarles candidaturas a sus familiares.
En esta ocasión, no tuvo empacho en convertir en candidato a diputado plurinominal a su primo Sergio Moreno Valle, quien aparecerá en la misma lista que encabezará su cuñado Fernando Manzanilla.
Cómo olvidar que el regreso de Moreno Valle a Puebla se dio por la puerta grande, cuando el general Moreno Valle le cobró una añeja factura al gobernador Melquiades Morales, quien de un plumazo le entregó la Secretaría de Finanzas al nieto de su viejo padrino, quien lo único que conocía de nuestro estado era Africam Safari.
Lamentablemente, la ambición por el poder es una condición humana que no distingue partidos ni niveles de gobierno.
De ahí que en el PRI varias de las figuras actuales no hayan tenido empacho en arrebatar candidaturas para hijos, primos, esposas y hasta algún quelite por ahí.
No se puede jugar así con el votante ni con el futuro de un estado como el nuestro.
Por donde se le vea, es una falta de respeto para cualquier poblano el hecho de inventar a políticos por un simple derecho sanguíneo.
Muchas vidas nos costó liberarnos de la dominante nobleza en México, para regresar a estas prácticas donde la militancia y la experiencia no tienen ningún valor cuando se enfrentan a las poderosas dinastías políticas.
Y pasará un siglo más y los beneficios de la “Revolución” seguirán siendo para la “realeza” política de Puebla.
