Zeferino Martínez obedece intereses de Rafael Moreno Valle
En Puebla hay dos corrientes en el Partido del Trabajo (PT): una que mantiene una actitud crítica e independiente frente el Poder Ejecutivo y otra que finge ser opositora al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, pero en realidad es colaborativa con los intereses del mandatario. La segunda de estas expresiones busca imponer como candidato a la alcaldía de Puebla al legislador local con licencia, Zeferino Martínez Rodríguez, quien en el Congreso ha dado muestras de estar controlado desde Casa Puebla.
Para sustentar la anterior aseveración este tecleador revisó los 445 decretos y acuerdos que en los dos últimos años con cuatro meses se han discutido en el Congreso local, arrojando que la mayor parte de los proyectos e iniciativas promovidas por el Poder Ejecutivo y/o el PAN fueron votadas a favor por Zeferino Martínez, o en su defecto, se ausentó cuanto se discutieron asuntos delicados como la aprobación de inicios de procedimientos administrativos contra ex alcaldes.
De los 445 decretos y proyectos que el Poder Legislativo ha discutido, el diputado del PT votó a favor de 384 asuntos, mientras que solamente votó en contra en 13 ocasiones, en cinco se abstuvo y en 42 se ausentó para no comprometer una posición.
Esos números han convertido a Zeferino Martínez en una pieza más del engranaje legislativo que ha permitido al Congreso autorizar decretos o acuerdos que atentan contra los derechos de los trabajadores del gobierno del estado; que ha eliminado organismos fundamentales para el funcionamiento de la política social en el estado o atender los problemas del agro y el medio ambiente; que permiten el endeudamiento de municipios; que aprobaron cuestionadas reformas al Código de Defensa Social y de Instituciones y Procesos Electorales, y que han sido la base para que nunca se haga el más mínimo cuestionamiento a las políticas de gasto del Poder Ejecutivo o ayuntamientos gobernados por el PAN.
Ante la opinión pública la figura de Zeferino Martínez de pronto parece la de un verdadero diputado opositor debido a votó temas polémicos y relevantes, como fue no estar de acuerdo en los Proyectos para la Prestación de Servicios –que están endeudando al estado–, la creación del oneroso Museo Internacional del Barroco, la desaparición de los mototaxis o reformas al Código de Defensa Social que atentan contra los derechos humanos. Sin embargo esa condición contrasta radicalmente con los asuntos que sí ha aprobado.
La parte que más destaca es que el diputado del PT nunca ha votado contra las cuentas públicas del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, pese a que se ha denunciado la construcción de obras onerosas y el abandono de la administración pública al agro, el desarrollo social y rural, la cultura y el medio ambiente.
Martínez Rodríguez estuvo de acuerdo en que desapareciera el Instituto de Evaluación y Medición de la Marginación y la Pobreza, que era un organismo que se eliminó para que no se pusiera en evidencia la inexistente política de desarrollo social en el estado y la falta de interés de atacar la pobreza. También se sumó a la extinción de los institutos de Artesanías e Industrias Populares, Poblano del Deporte y Poblano de la Juventud, los cuales eran la base de políticas públicas destinadas a atender al sector de los jóvenes y grupos vulnerables de la sociedad.
En el listado de decretos y acuerdos se informa que el legislador petista ha alzado la mano a favor de las nuevas leyes de Educación Superior, del Notariado, de Transparencia y Acceso a la Información Pública, de Medios Electrónicos, de Deuda Pública, de Vialidad, de Desarrollo Social, de Defensa Social y de la última reforma electoral que se hizo a modo para que el gobernador controlara la designación de dirigentes en el PAN.
Al mismo tiempo, ha estado de acuerdo en que se pongan en venta de bienes públicos y que se reforme la Ley Orgánica de la Administración Pública.
En todos estos asuntos han brotado muchos cuestionamientos, siendo el principal que el grueso de los proyectos e iniciativas nunca son discutidas, no se permite el debate público y en ocasiones han bastado unas cuentas horas de trabajos de comisión para que se aprueben los dictámenes. Si Zeferino Martínez Rodríguez fuera aunque sea un poco crítico tendría que haberse opuesto o por lo menos abstenido de apoyar la mayor parte de todos estos asuntos.
Si Zeferino no ha tenido el más mínimo asomo de ser crítico del Poder Ejecutivo como legislador, menos lo será como candidato a alcalde, cuya función será la de buscar atacar al candidato de la coalición Mover a Puebla, Enrique Agüera Ibáñez, en beneficio del PAN y los intereses del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
Primo de Márquez desestabiliza al PRI en Zacatlán
Al final de la contienda interna del PRI en Zacatlán el aspirante que resultó mejor posicionado en las encuestas fue Jorge Luis Coriche Avilés, quien fue director de Centros Escolares en el sexenio pasado y actualmente es diputado local con licencia. Sin embargo no es posible alcanzar la unidad en el tricolor en ese municipio por los intereses de uno de los caciques de la región: el legislador federal José Luis Márquez Martínez.
Dentro de tres días deberán registrarse los aspirantes que buscan la candidatura a la alcaldía y había todas las condiciones para que se alcanzara una planilla de unidad, en torno a Jorge Luis Coriche, lo cual no será posible por la pretensión de anotarse en la contienda del aspirante Luis Márquez, quien es primo del ex edil José Luis Márquez, quien goza de un enorme desprestigio en la región.
Para nadie es un secreto que José Luis Márquez quiere imponer a su primo para que sea él quien siga controlando la alcaldía. No le importa que en su contra pese una investigación por supuestos malos manejos del programa Unidos para Progresar, luego de que fue coordinador de delegados de la Secretaría de Desarrollo Social en el pasado sexenio.
Y que cuando fue alcalde acabó con la sospecha de que su riqueza creció de manera escandalosa y dejó un ayuntamiento con una larga lista de conflictos.
