El 3 de abril Peña Nieto vendrá a Puebla a designar al candidato
Cuando venga a Puebla el presidente Enrique Peña Nieto (Miércoles 3 de abril), seguramente el virtual candidato del PRI a la Presidencia Municipal ya habrá escuchado las palabras mayores.
En ese sentido: lo más probable es que ese mismo día, en una reunión privada, el presidente se reunirá con el “tapado” y le informará acerca de las condiciones en las que contenderá.
Y es que también se espera que Peña Nieto y el gobernador Rafael Moreno Valle crucen comentarios sobre la elección que viene.
No será una reunión institucional en la que hablarán del tema.
Al contrario: los comentarios se darán, también seguramente, en un ambiente de informalidad.
Ya sabemos cómo son los políticos mexicanos: lo que se conversa en el ámbito de lo informal termina teniendo un carácter formal.
De esa charla dependen muchas cosas: nombres, candidaturas y tonos de la elección.
En otras palabras: de ahí saldrán los márgenes de la beligerancia.
Nadie sabe nada todavía, menos en este último tema.
Nadie sabe, pues, si habrá guerra o no en la elección que ya empezó.
Nadie sabe si la paz porfiriana bañará el proceso.
Nadie sabe, incluso, el nombre del que será candidato del PRI a la alcaldía de Puebla.
Hoy por hoy todo se encuentra en la cancha de la especulación.
Los aspirantes más serios y formales piden, cada quien por separado, que ya, por piedad, salga el candidato.
No podía ser de otra manera: el desgaste anímico es brutal.
Es como viajar en un tren rápido, pero de cabeza.
El insomnio, faltaba más, es el compañero de ruta.
Y algo peor: cualquier llamada se confunde con la señal deseada.
Los días que vienen serán peores todavía.
Nunca está más oscura la noche que cuando va a amanecer.
Bien lo dice uno de los personajes de “La Sombra del Caudillo”, de Martín Luis Guzmán: “Los políticos mexicanos nada más conjugan el verbo madrugar”.
Será por eso que los “madruguetes” están a la orden del día.
Todos caen en la tentación, aunque con el cuidado del caso.
Y es que hay otra frase feliz que los acompaña: “No por mucho madrugar amanece más temprano”.
Toyo Ito y el Pritzker 2013. El codiciado Premio Pritzker –equivalente al Nobel- es el sueño de todos los arquitectos del mundo.
Este año el honor recayó en un ilustre japonés: Toyo Ito.
El pasado 5 de diciembre, en el contexto de una gira que hice con el gobernador Moreno Valle, publiqué las siguientes líneas que hoy resultan reveladoras:
“Ahí, en Casa Puebla, ya está Toyo Ito, un arquitecto japonés de setentaiún años que parece un joven estudiante de urbanismo.
“En pocas palabras: es algo así como uno de los tres mejores arquitectos del mundo.
“Un rockstar.
“Su currículo lo dice todo: ha hecho algunas de las grandes obras del mundo en Europa y Asia.
“Que Toyo Ito esté en Puebla es un misterio japonés sólo parecido al nacimiento del bambú.
“El gobernador y el arquitecto charlan a través de un traductor, pues Toyo Ito no habla inglés.
“Y como en un poema de Li Po: ‘encima de la escarcha está la duda’.”
