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Crean policía comunitaria en Tepeyacac por alta inseguridad

Crean policía comunitaria en Tepeyacac por alta inseguridad

Ante la exasperación por la violencia, la criminalidad y la escasa vigilancia policial en la región de San Martín Texmelucan y Huejotzingo, se creó la Policía comunitaria en la junta auxiliar de San Francisco Tepeyecac, en la que participan obligatoriamente sus habitantes varones, a partir de los 18 años de edad, quienes se arman con palos y resorteras para defenderse de la delincuencia, según acuerdo tomado en asamblea popular.

Los vigilantes civiles, entre los que se encuentran los más viejos del pueblo, aseguraron que poco falta para recurrir a las armas de fuego, pues saben que si se llegara a dar un enfrentamiento con los delincuentes dejarían la vida en ello.

Amagaron con cumplir esta promesa si el gobierno del estado, encabezado por el panista Rafael Moreno Valle Rosas, no frena la delincuencia en regiones como la de Texmelucan.

Desde noviembre pasado, todos los días y sin excepción, una treintena de pobladores de hasta 50 años de edad salen a patrullar el pueblo para impedir abusos por parte de la delincuencia, pero también de los agentes policiacos del municipio texmeluquense.

La semana pasada La Jornada de Oriente realizó un recorrido por la madrugada con la cuadrilla de pobladores, encabezada por el juez de paz, Abraham Cordero Calderón, y el edil auxiliar, Justo Rafael García, quienes pidieron al gobernador del estado poner mayor atención y seguridad en las comunidades de la entidad.

Cada una de las personas expuso a esta reportera los abusos que han padecido de la delincuencia, entre ellos un joven que fue acuchillado en dos ocasiones para robarle la cartera, lo cual orilló a los habitantes a la autodefensa.

Los entrevistados, algunos con pasamontañas y paliacates que les cubrían la totalidad del rostro, expusieron que están dispuestos a defender “con sangre” la integridad de sus familias.

A pie, en bicicletas y camionetas recorren la comunidad, de un extremo a otro, regresando constantemente a los focos rojos de inseguridad que han detectado en estas últimas semanas, como es la entrada por la carretera federal.

Actualmente, el pueblo de Tepeyecac está habitado por unas 5 mil personas, quienes han cooperado de forma voluntaria para la adquisición de radios portátiles, a fin de mantener comunicación con los vecinos y vigilarse entre ellos.

La localidad sólo cuenta con cuatro policías auxiliares, dos patrullas –una descompuesta y la otra no opera a falta de gasolina–, y dos motocicletas que están reportadas como desaparecidas.

Los días de tianguis

no hay policía auxiliar

Los pobladores denunciaron que el lunes y martes de tianguis en Texmelucan, el cual agremia a 20 mil comerciantes y es uno de los más grandes de América Latina, se quedan sin los pocos guardias subalternos en Tepeyecac, debido a que el ayuntamiento los requiere para dar seguridad a este centro de abasto.

En el desamparo total de las autoridades municipales, informaron que el ayuntamiento de San Martín Texmelucan, presidido por el priista Teodoro Ixtlapale Caporal, manda una patrulla de vez en cuando para vigilar la comunidad, con cuatro policías a bordo de la unidad que se estaciona frente a la comandancia local, para descansar en este lugar hasta cuatro horas seguidas.

“Luego sólo vienen a dormir al pueblo, porque dicen que no pasa nada”, recriminó uno de los vigilantes.

Esta situación ha generado que de las 11 juntas auxiliares que pertenecen al municipio de Texmelucan, tres cuenten con policía comunitaria, como es el caso de San Juan Tuxco y Santa Catarina Huayatzacualco.

En estos días, también está por conformarse la policía comunitaria de San Rafael Tlanalapan.

“Si el gobierno sigue ausente esto va a crecer en el estado”, aseveraron.

En la historia reciente de Puebla no existe antecedente de la creación de una Policía comunitaria en la entidad. En estas últimas semanas, el periódico La Jornada ha dado cuenta del surgimiento de estos grupos de pobladores de autodefensa en los estados de Michoacán, Guerrero y Oaxaca, ante el fracaso del gobierno estatal por garantizar la seguridad de sus pueblos.

Sin embargo, el concepto de autodefensa tiene una larga historia en México. Desde la policía privada que resguarda hogares y comercios hasta el surgimiento de la policía comunitaria, donde la ausencia del Estado y su seguridad son tangibles.

El Sistema de Seguridad y Justicia Comunitaria de la Costa Chica y Montaña del estado de Guerrero, con 17 años de creación, es uno de los procesos de autonomía indígena más importante en el país.

Su importancia trasciende el ámbito nacional y muestra que es posible construir una justicia diferente que rechaza el castigo, y que la seguridad, en vez de ser pretexto para la represión, puede significar la defensa de un territorio por parte de sus habitantes contra los narcotraficantes, delincuentes y policías corruptos.

La Policía comunitaria de Guerrero, en sus 17 años de vida, ha logrado disminuir en 90 por ciento el índice de delitos en las 108 comunidades.

La organización

El juez de paz, Abraham Cordero Calderón, explicó que la organización de los grupos de autodefensa en Tepeyecac se coordina por calle.

Es decir, explicó, en una calle debe haber por lo menos un grupo de 20 hombres que se turnan la vigilancia por noche, a partir de las 23 horas hasta las 5 de la mañana del día siguiente.

De esta manera, más de 30 personas resguardan cada noche la comunidad.

El día que precisamente este medio acompañó a los pobladores al recorrido de vigilancia nocturno, se detectó que dos menores al ver el grupo de vecinos encapuchados salieran despavoridos de una de las viviendas de la comunidad en dirección al monte.

Luego de unos minutos de corretear a los muchachos se pudo corroborar que se trataban de habitantes de la localidad.

“Lo que queremos es que la gente sepa que en Tepeyecac estamos organizados, que no vamos a permitir ni un robo más en nuestros hogares”, fue la advertencia de los guardias civiles.

San Francisco Tepeyecac es una de las juntas auxiliares más inseguras de la zona, por contar con 10 entradas al poblado en una franja pequeña entre la autopista México–Puebla y la carretera federal.

Por tal razón, la comunidad determinó que en esta semana se colocarán nueve retenes en el mismo número de entradas, dejando únicamente libre tránsito en el acceso principal al pueblo por la Avenida Kilómetro 95.

Esto evitará, que gente desconocida entre a robar con violencia a la localidad y huya sin dejar rastro.

“Aquella persona que no se identifique y no diga a qué viene a Tepeyecac o a quién viene a visitar, no se le dejará entrar, porque estamos cansados de la inseguridad, y si el gobierno municipal de Texmelucan no frena la violencia y delincuencia aquí en el pueblo, los pobladores tenemos que acabar con ello”, alertó el juez de paz.

Incremento de robos

con violencia

Hasta el momento, en San Francisco Tepeyecac no ha fallecido ninguna persona por asaltos con violencia; no obstante, en el robo reciente a una de las viviendas golpearon y amarraron a los integrantes de la familia.

De la misma manera, reportaron el asalto violento a un taxista de la comunidad y la explosión de una bomba molotov dentro de un comercio.

Incluso, informaron que se llegó a registrar hasta un robo por semana, pese a ser un poblado pequeño.

El tema de la inseguridad de Tepeyecac, dijeron los informantes, le ha valido al presidente subalterno Justo Rafael García, quien se “lavo las manos” de los hechos violentos registrados en los últimos días en la junta auxiliar, pues tampoco exige la contratación de más policías al ayuntamiento de Texmelucan.

El alcalde auxiliar no ha permitido que la policía civil se arme, pues amagó con denunciarlos ante las autoridades judiciales.

“Las autoridades protegen más al delincuente que al ciudadano, nos dejan desamparados y además no nos permiten estar armados por nuestra seguridad”, reclamaron.

Al respecto, denunciaron la posibilidad de que la policía de la comunidad y la de Texmelucan estén ligadas a las bandas de asaltantes de la región, pues la semana pasada la policía civil de Tepeyecac aprehendió a una persona robando refacciones de un automóvil y horas después fue liberado en el Ministerio Público local.

“No es correcto que hagamos el trabajo de la policía, pero estamos preocupados por la seguridad de nuestras familias, esperamos que el gobierno no actúe hasta que hayan muertos”, reprocharon.

La policía comunitaria tiene el aval del alcalde

El alcalde subalterno de Tepeyecac, Justo Rafael García, admitió el incremento de la violencia en la localidad, por lo que la creación de la Policía comunitaria dijo cuenta con el aval de la autoridad auxiliar.

“Sabemos versiones de delincuentes que vienen con armas de alto poder y entran a las casas utilizando escaleras”, reveló, en entrevista.

Comentó que está preocupado por la situación de la inseguridad, por lo que demandó al ayuntamiento de Texmelucan mayor vigilancia para Tepeyecac.

En esta zona, donde se ubica el poblado, es donde existe el mayor reporte de robo a trailers y de mercancía, así como de automóviles, por parte de las policías municipales de Huejotzingo y San Martín Texmelucan.

En una de las bardas de Tepeyecac se lee: “Esta comunidad está indignada. Alto a la delincuencia en este poblado porque estamos organizados. La persona que sea sorprendida robando o asaltando se le aplicará todo el peso de la Ley”.

Al término del recorrido, alrededor de la 1:30 de la madrugada, la policía comunitaria exhortó al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas que no sólo centralice su trabajo y que también recorra las comunidades, que continúan en la pobreza y marginación.

Asimismo, pidieron que se capacite a la policía municipal para impedir que personas improvisadas, por la necesidad de contar con un empleo, exponga su vida y la del resto de la gente.

También hablaron con el diputado local Édgar Salomón Escorza sobre el problema de la inseguridad en el distrito, pero dijeron que no los ha querido recibir.

Mientras que a la Comisión Estatal de Derechos Humanos demandó que tome conciencia de lo que está pasando en el estado, para evitar que se les violenten sus garantías individuales.

Finalmente, los vigilantes civiles dijeron estar indignados por la falta de ayuda de las autoridades municipales y estatales, que sólo recorren el pueblo de Tepeyecac cada tres años, en el periodo electoral.