En peligro de destrucción documentos históricos de México: SEP
El 5 de septiembre comenzará el traslado de más de 92 millones de folios del archivo que contiene la memoria histórica de la Secretaría de Educación Pública (SEP) a lo que fue una bodega del Palacio de Hierro ubicada en Tlalnepantla. Para el ya menoscabado acervo –60 por ciento de los documentos presentan alto deterioro–, esta sexta mudanza representa un peligro de destrucción, alertan integrantes de la comunidad de historiadores, así como trabajadores del invaluable espacio.
Entre sus viejos anaqueles y las hojas amarillentas de papel cebolla que parecen a punto de desmoronarse se puede conocer, por ejemplo, la comunicación de renuncia del fundador de la dependencia, José Vasconcelos; el aviso de que la profesora de dibujo Frida Kahlo no se presentó a dar clase en su escuela o la protesta de Diego Rivera al cargo de pintor decorador de las obras emprendidas por la institución.
Contiene documentos que datan de 1850 a nuestros días. Se integra por dos grandes partes: el histórico y el de concentración. En este último se resguardan los expedientes del personal administrativo y docente que ha laborado para la secretaría. En total, está constituido por 92 millones 886 mil folios, 40 mil 578 cajas y 2 millones 180 mil 805 expedientes.
La caja identificada con la letra V-I guarda el expediente del autor de La raza cósmica. En las 38 hojas que lo forman hay una muy especial, marcada con el número 22. Es la hoja de filiación del maestro oaxaqueño, en la que se incluyen sus características físicas: Estatura: 1.62 mts. Color: blanco. Color del pelo: castaño O. entrecano. Amplitud de la frente: grande...
En la caja de Frida, la K-I, está parte de su historia como maestra, sus descuentos por faltas, sus licencias, su cese por no haber reanudado sus labores y hasta la gestión para que se haga efectivo el pago de sus sueldos del 1o. al 13 del propio mes (agosto de 1954), al Sr. Diego Rivera, esposo de la finada.
Ahí habitan los grandes personajes que forjan la historia nacional: Jaime Torres Bodet, Daniel Cosío Villegas, Narciso Bassols, David Alfaro Siqueiros, Silvestre Revueltas, José Pablo Moncayo, Guadalupe Posada, Rafael Ramírez, Eulalia Guzmán, Ignacio Manuel Altamirano, Francisco Montes de Oca, entre una lista interminable de expedientes personales.
La historiadora y especialista en investigación educativa del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional Elsie Rockwell advierte que este archivo ha sido tratado por las autoridades bajo un criterio de bodega de la SEP.
Eso, pese a que su valor resulta indispensable no sólo para la historia de la educación, sino para la de México, pues es uno de los más completos y representativos de todos los poblados del país, indica la experta.
En 13 días más, el archivo sufrirá lo que será su sexto traslado. Ahora será enviado a una bodega de 50 mil metros de construcción ubicada en Sor Juana Inés de la Cruz número 33, en Tlanepantla, estado de México. De acuerdo con personal de este lugar, el extenso almacén pertenece al empresario Alberto Cojab Sacal, familiar de Miguel Moisés Sacal, bautizado como el Gentleman de las Lomas, quien le dio una golpiza a un valet parking y luego tramitó varios amparos apoyado por el ex procurador del estado de México Alberto Bazbaz Sacal para evitar ser detenido.
Dicho personal calcula que la renta mensual será de por lo menos 5 millones de pesos. Y asegura que tienen la orden de tener todo listo para el 5 de septiembre, cuando comenzará el traslado, que se iniciará con el archivo de concentración. Añade que la SEP traerá acá no sólo estos archivos, sino también el de profesiones, el los libros de texto gratuitos y otros. En total son seis.
La bodega, antigua fábrica de las muñecas Lili y, luego, almacén del Palacio de Hierro, también fue rentada por la Secretaría de Salud en tiempos de la influenza –cuando era el titular de esa dependencia el actual secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova Villalobos–, ya que se utilizó para almacenar los productos que sirvieron para hacer frente a la enfermedad, indicaron. De hecho, todavía hay una placa en la reja que dice: Ssa.
