Confirman la muerte de un policía y del conductor que arremetió cerca del Capitolio de Estados Unidos
Los medios internacionales señalan que un vehículo se lanzó contra una barricada y atropelló a dos policías. El conductor y uno de los agentes fallecieron.
Casi tres meses después del asalto al Congreso que conmocionó a Estados Unidos el pasado mes de enero, en Washington DC este viernes se han vuelto a encenderse todas las alarmas. Los accesos al Capitolio han tenido que ser cerrados después de que a media mañana (hora local, alrededor de las ocho en España) un policía haya muerto al ser atropellado junto a un compañero por un hombre que fue abatido por otros agentes de servicio cuando esgrimió un cuchillo contra ellos, según afirmó la jefa interina de la Policía del Congreso, Yogananda Pittman.
El atacante, del que no se han dado detalles, murió en el mismo hospital de Washington donde permanece herido el policía que sobrevivió al atropello.
Las autoridades han afirmado que la amenaza de seguridad ya ha concluido y que el suceso "parece" no ser un acto terrorista. Los agentes tuvieron que dar instrucciones para que todo el personal que se encontraba en ese momento en el interior del edificio permaneciera alejado de las puertas y ventanas.
En las inmediaciones del Capitolio se desplegó de inmediato un enorme dispositivo con múltiples patrullas, carros blindados y agentes armados encargados de asegurar el emblemático edificio de la capital estadounidense, el mismo que el pasado día 6 de enero fue asaltado por un grupo de partidarios del entonces presidente saliente, Donald Trump, en un ataque en el que resultaron muertas cinco personas.
El "ataque" de este viernes tuvo lugar en las inmediaciones del puesto de acceso norte de la sede del Congreso, que se encuentra situado en la avenida Constitución. El jefe en funciones de la policía metropolitana, Robert Contee, ha asegurado que no había indicios que apuntaran de momento a un ataque terrorista, aunque la investigación continúa
Inicialmente se reportó que el sospechoso también resultó herido y tuvo que ser trasladado a un hospital cercano, según el primer informe oficial, más tarde se confirmó que el agresor había muerto.
Según las primeras versiones, el sospechoso, cuya identidad no ha sido aún desvelada por las autoridades, embistió el vehículo contra la barricada de seguridad del puesto de control y acto seguido salió del coche armado con un cuchillo y atacó a uno de los policías, momento en el que otro agente habría disparado al sospechoso, según explicó un portavoz de la policía de Washington DC que fue citado por el canal de noticias NBC News. Este nuevo incidente en la sede del Congreso tiene lugar después de que el Departamento de Justicia confirmara esta semana que fueron procesadas otras dos personas, identificadas como Roberto Minuto y Joshua James, ambos integrantes de la milicia de extrema derecha Oath Keeper, con lo que ya suman un total de 12 las personas que han sido acusadas de haber formado parte de la conspiración para atacar el Capitolio hace menos de tres meses.
En el momento del ataque, el presidente estadounidense, Joe Biden, se encontraba en la residencia de fin de semana de Camp David, a las afueras de Washington, según confirmó un portavoz de la Casa Blanca, mientras que tanto la Cámara de Representantes como el Senado se encontraban en un receso cuando tuvo lugar el incidente, aunque en el interior de ambos edificios había trabajando personal del Congreso y periodistas.
A medida que se fueron conociendo más detalles de lo ocurrido, también empezaron a llegar las primeras reacciones. "Rezando por los dos agentes de policía del Capitolio que han sido atacados en el Capitolio. Todavía estamos tratando de averiguar lo que ha sucedido", dijo a través de su cuenta de Twitter el senador Mitch McConnell, el líder de la minoría republicana en la Cámara Alta.
