Suprema Corte de EU se niega a posponer ejecución del mexicano Rubén Cárdenas
La Corte Suprema de Estados Unidos se negó a frenar la ejecución de un mexicano condenado a muerte en Texas por el asesinato de su prima de 16 años.
Está programado que Rubén Cárdenas Ramírez, de 47 años, reciba la inyección letal el miércoles en la noche por el asesinato en febrero de 1997 de Mayra Laguna en el Valle del Río Grande, en el sur de Texas. La ejecución fue demorada cuatro horas de la hora programada mientras el máximo tribunal examinaba la apelación.
La estudiante de secundaria fue secuestrada de su habitación en el apartamento de la familia en la ciudad de McAllen, y su cadáver fue hallado en un canal cerca de un lago. En una confesión a la policía, Ramírez dijo que él y un amigo se llevaron a Laguna en el auto de su madre, que él tuvo relaciones sexuales con ella y luego la mató a golpes cuando ella peleó con él después de que la desató para dejarla irse.
Sus abogados le pidieron al máximo tribunal que postergara el castigo porque no tuvieron tiempo suficiente para apelar un sobreseimiento de un tribunal inferior a una demanda de derechos civiles, en la cual argumentaron que el derecho de Ramírez al debido proceso y sus derechos civiles fueron violados porque las autoridades de Texas no permiten el acceso a la evidencia de forma que pueda ser sometida a nuevos exámenes de ADN. Los abogados del estado consideraron que esa demanda es inadecuada, y dijeron que los tribunales estatales ya rechazaron la solicitud de ADN porque el reo no pudo demostrar que exámenes más avanzados derivarían en su exoneración.
El estado contaba con un período de seis horas, el cual concluye a medianoche, para ejecutar el castigo, pero no lo haría hasta que todas las apelaciones fuesen resueltas.
SE DESPIDE DE SU MADRE Y FAMILIA
La madre, hermanos e hijos del mexicano Rubén Cárdenas Ramírez se despidieron hoy del reo condenado a muerte, en una visita de cuatro horas efectuada la mañana de este miércoles.
La visita, encabezada por la madre del reo, Sanjuana Cárdenas, varios de sus hermanos, y sus dos hijos ya adultos se dio en la Unidad Carcelaria Polunsky donde Ramírez Cárdenas ha permanecido desde 1998 poco después de ser sentenciado a la pena de muerte.
Cárdenas Ramírez estaba programado para ser trasladado este miércoles a la Unidad Carcelaria Walls, en Huntsville, Texas, donde se ubica la cámara de la muerte.
El traslado, de 65 kilómetros, se realiza bajo fuertes medidas de seguridad y no se da aviso del mismo hasta una vez que el reo llega a la Penitenciaria Walls, una de las cárceles más viejas de Texas, ubicada en el centro de esta comunidad, donde desde hace más de cien años las autoridades estatales realizan las ejecuciones.
A lo largo de los últimos tres días diferentes miembros de la familia de Cárdenas Ramírez han acudido a visitar al reo en la Unidad Carcelaria Polunsky, en visitas que se han prolongado hasta por ocho horas.
Rubén ha podido hablar con su madre, tres de sus hermanos y sus dos hijos, que lo han visitado a lo largo de estos tres días.
