Poblanos fervientes acuden a dar gracias a la Virgen de Guadalupe
Favores recibidos, milagros concretados, penitencia, fervor, fe y sentimientos encontrados, protagonizan los miles de creyentes de la Virgen de Guadalupe en este 12 de diciembre.
Reto Diario realizó un recorrido por la zona dedicada a la patrona de México en la 11 sur esquina con Avenida reforma para conocer qué es lo que mueve a los creyentes para demostrar su agradecimiento y devoción a la virgen morena.
“Vera usted, la Fe mueve montañas, yo sufría de dolores muy fuertes en las piernas y los doctores me dijeron que no podían hacerme nada más, pero yo siempre me he encomendado a la Virgencita de Guadalupe y vengo a darle gracias por ayudarme con mi malestar que ya mejoró demasiado”, indicó la señora Clotilde Romero viuda de Fernández, mientras su bisnieta la apoyaba para continuar su camino al interior de la iglesia dedicada a la Virgen de Guadalupe.
A pesar de que las vialidades se encontraban cerradas por el operativo Guadalupe, los peregrinos que no fueron a la ciudad de México, encontraban consuelo al rezar y mirar algunos, con lágrimas en los ojos, la imagen de la madre de todos los mexicanos.
“yo vengo caminando desde Izúcar de Matamoros y vengo a pedirle a nuestra patrona, me conceda la gracia de volver a ver a mi hijo que se fue a California desde hace dos años y ya perdí contacto con él, solo espero en Dios que se encuentre bien pues nadie sabe para a donde se fue”, relató don Fulgencio Arteaga, mientras de rodillas, se enfilaba al altar principal, cargando en su espalda una imagen de la Virgen de Guadalupe.
Historias como las anteriores se multiplicaron en miles tomando en cuenta que para el pueblo de México, la devoción por la Virgen Morena, es reconocida en todo el mundo incluso, se podía apreciar imágenes de fieles portando retratos del desaparecido Papa Juan Pablo II, encomendándose a la Virgen del Tepeyac y del Papa Francisco.
Sin embargo, la vendimia a los alrededores de la iglesia, ofrece a los visitantes infinidad de sabores y antojitos algunos a precios económicos, otros, no tanto sin dejar de lado la venta de piratería en diversos puestos apostados sobre la plancha del Paseo Bravo.
