En año y medio apenas detienen a 110 chupaductos
Con menos de 110 personas detenidas por el delito de robo de hidrocarburo, Puebla es uno de los estados con más “chupaductos” asegurados de enero de 2015 a la fecha, sin embargo, esto no ha frenado el surgimiento de tomas clandestinas en el llamado Triángulo Rojo.
Y es que en dicho periodo se han detenido a 110 personas y 375 vehículos usados para transportar el combustible ordeñado de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
No obstante, en Puebla, la Policía Estatal solamente se ha dedicado a coadyuvar en las labores de detección de vehículos sospechosos y control de fugas.
No obstante, al finalizar el primer trimestre del año, Puebla alcanzó el lugar más alto a nivel nacional de tomas clandestinas de combustible, al detectarse un total de 304 –más de tres diarias-, según lo dio a conocer Petróleos Mexicanos.
Por ejemplo, a inicios de mayo, dos elementos de la Gendarmería Nacional fueron retenidos por un grupo de presuntos ladrones de hidrocarburos en el municipio de Palmar del Bravo.
Durante el primer mes del año, los también llamados “huachicoleros” se enfrentaron a balazos con elementos del Ejército Mexicano en el municipio de Huejotzingo, que es cercano a San Martín Texmelucan, donde en 2010 se registró una explosión por una toma clandestina que derivó en decenas de fallecimientos.
En menos de una semana, las bandas dedicadas a la ordeña de ductos han generado dos conflictos en la población de San Francisco Tláloc, municipio de Tlalancaleca –en la región de Cholula– donde sus habitantes afirmaron estar hartos de la inseguridad que generan y de la protección que les brindan las autoridades.
Según los habitantes, cansados de este tipo de incidentes que antes no ocurrían en esa población, decidieron tomar por su cuenta la justicia. Primero cerraron el paso a dos vehículos en los que huían los integrantes de la banda, pero éstos les respondieron a balazos.
Petróleos Mexicanos calculó que diariamente se extraen de sus ductos cerca de 23 mil 500 barriles de combustible, lo que representa ganancias por 21 mil millones de pesos anuales para el crimen organizado.
