De aprobarse concesión a minera en Tetela, duraría 50 años: Germán Romero
Aunque la minera presente un programa de compensación ambiental, como dice la Comisión Nacional Forestal (Conafor), los habitantes de Tetela de Ocampo perderían mucho más, porque en caso de aprobarse la explotación, la concesión sería por 50 años, lo cual implicará que se pierdan los manantiales que abastecen a 30 mil personas y se dejen de ofrecer 3 mil empleos en la cosecha frutícola, dijo el presidente de Tetela hacia el Futuro, Germán Romero González.
En una entrevista telefónica, el activista, resaltó que "no es posible se que hable de una reparación del daño cuando todos sabemos que ninguna comunidad, en ninguna parte del mundo, ha sobrevivido a un proyecto minero (...) No se puede pensar que una compañía va a cumplir su palabra cuando desde un principio viene planteando un proyecto con base en mentiras".
Explicó que la Minera Espejeras, filial de Frisco, ha mentido al decir que en aquella zona el plan era viable porque es un área devastada y erosionada, cuando es boscosa y hay manantiales que le dan agua potable a más de 30 mil habitantes.
Otra falsedad es que en el proyecto presentado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), la empresa puntualizó que había pedido a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) la autorización para cuatro pozos, cuando en realidad requiere más de 25.
De igual forma se ofrecen 630 empleos pero solamente para personas capacitadas en minería y para operar maquinaria pesada, mientras en las cosechas de manzana, gordonia y chile verde en la zona se emplean a más de 3 mil personas.
Con respecto a la marcha de ayer, Romero González, enunció que fue en conmemoración a la movilización que hicieron hace un año contra la minera. De acuerdo con los organizadores participaron de 6 mil a 7 mil personas, quienes avanzaron desde el zócalo de Tetela hasta el quiosco de La Cañada, donde se hizo un ritual prehispánico, así como la cancelación simbólica de la mina y el nombramiento, también simbólico, del lugar como área natural protegida.
"Se superó la participación del año pasado, fue una marcha ordenada, hemos demostrado siempre que lo venimos haciendo todo con educación, con orden, sin ofender a nadie; es un movimiento, como he dicho, pacífico (...) Todos en el mitin dijeron un 'no' a la mina, como respuesta a la consulta que pretende hacer la Semarnat", finalizó Germán Romero.
