Vecinos de la Rivera Anaya denuncian falta de compromiso por afectaciones de RUTA
Continúan las molestias en contra del Metrobús en la Unidad Habitacional Manuel Rivera Anaya. Varios vecinos denunciaron la falta del arreglo de la tubería, lo cual genera que falte agua a los edificios más cercanos al carril confinado; además, el gobierno no ha colocado la tapajuntas que van entre la banqueta y el carril. En ese espacio de diez centímetros ahora hay nidos de ratas que trepan por los edificios y se meten a las casas.
Asimismo, en un recorrido realizado a la zona se pudo observar que el paso peatonal que está debajo del puente, junto a la Escuela Primaria “Luis Donaldo Colosio”, no ha sido arreglado tal cual lo prometió la Secretaria de Infraestructura, pues no hay iluminación, ni se colocaron bancas o juegos infantiles; de hecho, además de las escaleras sólo hay montones de tierra.
La señora, Elizabeth Barbas Rodríguez, señaló que el gobierno estatal no ha cambiado el tubo de agua potable, el cual ha sido quebrado en varias ocasiones, por lo que hay lapsos en los que les falta el agua. Tampoco han instalado el tapajuntas que falta entre el carril del Metrobús y la banqueta, que el gobierno se había comprometido a tener listo para el 3 de mayo.
Agregó que la falta de agua generó que el pasado 4 de mayo varios habitantes de la Rivera Anaya y de la colonia San Antonio Abad cerraran el paso de los camiones de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA) por más de siete horas. En esa manifestación los vecinos de San Antonio reclamaron que no cerraran el paso que hay en los carriles, porque el puente peatonal es peligroso por los asaltos que allí se han presentado.
Barbas Rodríguez, dijo que cuando acudieron a quejarse de todas estas faltas ante la Secretaría de Infraestructura les mencionaron que no tenían recursos para arreglar esos detalles: “Si según no tienen dinero, para qué hicieron la obra, para qué dejar todo a medias”, comentó.
Otra cuestión que afecta a los pobladores es que por las noches, cuando dejan de pasar los camiones articulados o las rutas alimentadoras, se realizan “carreritas” en los carriles, porque no existe vigilancia: “A mitad de la noche se escucha cómo motocicletas pasan muy rápido, se oyen los motores muy fuerte, también pasan coches; como estamos pegados, no dejan dormir”, sostuvo la señora Elizabeth.
Tampoco han perdido el miedo que algún camión se estrelle contra los edificios; por ese motivo pidieron que sus viviendas fueran aseguradas para que, en caso de algún accidente, pudieran hacer frente a los gastos, pero no han obtenido una respuesta en ese sentido.
Corrupción en entrega de compensaciones
Elizabeth Barbas, sostuvo que de las 128 familias que viven en los edificios afectados por el Metrobús, en primer lugar, se contemplaba la indemnización de 50 familias, luego disminuyeron a 25 y al final sólo se pagaron los daños a 15 familias, entre las cuales, se repartió un cheque de 46 mil pesos, por lo que cada familia recibió entre 2,700 y 3 mil pesos.
Sin embargo, aseguró que un grupo de vecinos se coludieron con varios funcionarios públicos para obtener la mayor parte de las ganancias de la indemnización, dejando afuera a la gran mayoría de habitantes, a quienes tampoco se les repararon los daños en sus departamentos, generados por supuestas vibraciones al momento de la construcción del puente.
Rivera, sin áreas verdes
Antes que se construyera el paso de las unidades de la RUTA, la Rivera Anaya tenía 12 jardineras junto a la vía, las cuales fueron demolidas para hacer allí los carriles para que circularan los camiones. El gobierno ofreció a los colonos arreglar el paso peatonal que está bajo el puente; allí se dijo que haría áreas verdes, con juegos infantiles y bancas.
Sin embargo, en un recorrido se pudo comprobar que el lugar no está iluminado y tampoco se hizo del sitio un área verde, solamente se construyeron unas escaleras y rampa para personas discapacitadas. El resto del lugar está lleno de montones de tierra y de mezcla de cemento.
El sitio dista mucho de ser un área verde, porque no hay plantas, bancas o juegos infantiles para el beneficio de la población. El lugar no ha sido intervenido de la manera en que se comprometió el gobierno y los habitantes se quejaron que por las noches es una “boca de lobo”, porque está muy oscuro.
