“Un lugar en silencio 2”, resignificando a los vulnerables
La película mantiene su calidad en el apartado de sonido, generando suspenso a través del llanto de un bebé o la manera de escuchar el mundo por parte de la joven estelar interpretada por Millicent Simonds
A propósito del reciente estreno de "Un lugar en silencio 2", resulta oportuno destacar el principal logro de la cinta dirigida y escrita por John Krasinski referente a ceder el protagonismo a los hermanos "Regan" y "Marcus Abbot".
Ello, en virtud de que los dos menores de edad demuestran que sus presuntas limitaciones físicas o emocionales no les impide protegerse por sí solos en un mundo apocalíptico plagado de extrañas criaturas.
Así, el realizador tiene el acierto de mostrar a una adolescente aguerrida, estratégica e inteligente, decidida a mejorar el destino de su familia a pesar de su discapacidad auditiva.
En tanto, el hermano de dicha joven es una especie de simbolismo acerca de vencer nuestros miedos más profundos, que nos impiden avanzar de los espacios que solemos bautizar como "seguros".
Sumado a lo anterior, "Un lugar en silencio 2" mantiene su calidad en el apartado de sonido, generando suspenso a través de una inestable señal de radio, el llanto de un bebé o la manera de escuchar el mundo de la joven estelar interpretada por Millicent Simonds.
En cuanto al elenco adulto, nuevamente Emily Blunt demuestra solidez histriónica con su rol de "Evelyn", mientras que Cillian Murphy es garantía de compromiso actoral.
Quizá el único pero de la cinta es que el personaje del nominado al Oscar, Djimon Honsou, se siente un tanto desperdiciado, mientras que algunas secuencias suelen ser reiterativas o genéricas.
No obstante, "Un lugar en silencio 2" es dueña de un entretenido ritmo, así como de un estupendo prólogo, que nos revela parte del origen de las criaturas que odian los ruidos generados por los humanos.
Posdata: El largometraje en cuestión se convertirá en breve tiempo en la primera producción en recaudar más de 100 millones de dólares tan sólo en Estados Unidos, esto en el marco de la contingencia sanitaria que impide a los cines tener aforo completo.
