Star Wars, fenómeno vigente
Ciudad de México. Después de una larga espera llegó el día: el estreno de Star Wars: Episodio VII - El despertar de la fuerza, que marcó el regreso a las pantallas de la saga, cuyos personajes, naves y efectos especiales cambiaron la historia de Hollywood.
Durante la madrugada de ayer, en distintas zonas de la Ciudad de México, comitivas de Stormtroopers marcharon rumbo a los cines. Sus blasters (armas) obligaban a los transeúntes a dar un paso al costado, pues un movimiento en falso hubiera sido mortal.
Los centros comerciales y algunos complejos cinematográficos parecían sucursales de las mejores convenciones de cómics, con decenas de personas disfrazadas y caracterizadas como los personajes del universo creado por George Lucas en la década de los 70.
El cazarrecompensas Boba Fett también hizo su aparición, lo mismo que Darth Maul, aquel sith que asesinó al maestro Qui Gon Jinn, quien obligó a que el ejército en minoría de Jedis empuñara sus sables de luz para mantener el orden en la Galaxia.
Jóvenes, adultos, niños y hasta abuelitos llegaban a los cines sin rastro de cansancio y con una sonrisa que reflejaba el entusiasmo por ser unos de los primeros en ver la nueva entrega de la saga, esta vez bajo la producción de Disney y la dirección de J.J. Abrams.
Parecía que, una vez más, los seguidores del Lado Oscuro de la Fuerza y los de La Luz librarían otra batalla galáctica; sin embargo, se pactó una tregua para disfrutar la película.
Algunos también llevaban algún objeto alusivo a la franquicia, ya sea una nave, una máscara o un casco de algún personje; no faltaron los sables de luz, el arma más emblemática de Star Wars.
Resultaba curioso ver cómo Anakin Skywalker, con su sable guardado, hacía fila en Cinépolis Bucareli para comprar termos conmemorativos de un Stormtrooper y el amigable droide BB-8, cubeta de palomitas y vasos alusivos al filme.
Al menos 40 minutos se tenían que formar los fans que acudieron al complejo de la Cuauhtémoc para adquirir sus artículos, o alguna golosina, esto obligó a retrasar la función, algo que el público no perdonó... y las rechiflas comenzaron. La espera también se alargó pues los fans fueron obligados a mirar 20 minutos de publicidad y avances.
A pesar de que los asientos estaban numerados en el recién inaugurado Cinépolis de Parque Plaza Jardín, el entusiasta público se arremolinaba en los accesos a las salas y, por supuesto, en la dulcería, porque ninguna función, ni aunque sea de madrugada, debe comenzar sin palomitas.
Y entonces el momento llegó. A las 00:01 del jueves 17 de diciembre, las luces se atenuaron para, después de los anuncios y avances, mostrar el reluciente logo de Lucasfilms. Los aplausos estallaron y continuaron al aparecer el logo de Star Wars que, tras su paso, dejó el preludio en sus ya tradiconales letras amarillas que avanzan hacia el infinito al ritmo de la música de John Williams.
Los aplausos se repetirían una y otra vez a lo largo de las siguientes dos horas con 15 minutos, para celebrar todos los guiños a las entregas anteriores pero, sobre todo, para darle una calurosa bienvenida a viejos conocidos: Han Solo, Luke Skywalker, la Princesa Leia, R2-D2, C-3PO y, por supuesto Chewacca. Larga vida a toda la Galaxia.
Presenciar la historia fue como estar en un estadio de futbol: grito, llanto, angustia, emoción, alegría, tristeza; refresco derramado por la sorpresa, uñas destrozadas y pellizcos al acompañante que ninguna culpa tuvo de la tragedia ocurrida en la cinta.
De acuerdo con personal del inmueble de Bucareli, hubo una ocupación de 95% de butacas de las salas, esto por quien faltó y por las personas que no desean estar en la primera fila, donde no se tiene Buena apreciación.
En la Sala 1, donde se proyectó en 3D, hubo problemas técnicos que retrasaron la función y provocaron molestia entre el público presente, que, a final, sí vio la cinta pero más tarde.
“Lo único malo fue la dulcería, era una fila tremenda. Llegamos a las 23:30 y ya no alcanzamos vasos ni a comprar nada, así que mejor nos metimos a la sala”, compartió Pablo Ramírez, de 28 años.
La mayoría de los seguidores dijeron que compraron sus boletos desde mediados de octubre para obtener buen lugar.
