Impunidad institucionalizada permite el aumento de delincuencia: IBERO
Esther Sánchez
La impunidad institucionalizada es lo que permite el aumento de la delincuencia en una sociedad, consideró el académico de la Universidad Ibero, Juan Luis Hernández Avendaño, al tiempo que cuestionó la formación de valores que se da en las familias.
Ante los recientes actos delictivos que ocurrieron en la entidad poblana donde una familia fue asaltada en la autopista México-Puebla, dando como resultado un menor asesinado, y el homicidio de un usuario del transporte público que quiso defender a una mujer, el especialista señaló que son hechos donde no hay límites por parte de los delincuentes.
En entrevista para este medio precisó que las estadísticas oficiales indican que Puebla ya rebasó el promedio nacional de violencia criminal, pues hasta 2010-2011 había una violencia menor al promedio nacional.
“En México está documentado que la violencia se explica en la medida que los cuerpos policiacos locales y federales se alían con el crimen organizado o con la delincuencia común, eso expone porque crece este fenómeno y en el caso de Puebla puede ser una hipótesis” argumentó.
Sobre los recientes casos, consideró que serán clave si hay sanción ejemplar a quiénes cometieron los delitos, en cambio, si vemos después una semana o quince días que no hay acciones, será un claro ejemplo del por qué siguen pasando estos delitos.
Asimismo destacó que la violencia incrementa en la medida que las autoridades estatales y municipales tienen nula coordinación con las federales.
Formación de valores
El académico consideró que existe otra variable para que se dé este clima de violencia, y es la situación actual de las familias.
Reflexionó en relación a la condición familiar que tienen las personas que comenten este tipo de actos, “cuando vemos lo que ocurre como en el caso de la autopista, que los ladrones no tienen límite humano, uno se pregunta cuál fue la convivencia de su familia”
Y es que actualmente valdría la pena reconsiderar la calidad de seres humanos que se forman en los núcleos familiares; pues indicó que en México las familias parece que son detonantes de dos aspectos, el desprecio a la vida humana o solidaridad con la vida humana, como el chico de ruta la 27 A que murió por defender a una madre y su hijo.
“Vemos consecuencias de una generación de personas que no tienen límite de maldad…crece lo que se conoce como la ley de la selva y es preocupante porque eso destruye sociedades” concluyó.
