Embargan a la UDLAP por deuda fiscal
Una deuda fiscal de la Fundación Mary Street Jenkins originó que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ejecutara un embargo en el campus de la Universidad de las Américas Puebla (Udlap).
El SAT reclama un crédito fiscal de 45.2 millones de pesos por omisiones en pagos de impuestos federales en el ejercicio de 2012, que fue fincado por el SAT desde junio de 2014.
De esta forma, personal del fisco acudiò la mañana de este martes a las instalaciones de la universidad para embargar a la instituciòn, la cual no ha fijado una postura oficial al respecto.
De acuerdo a información del diario Reforma, en febrero del año pasado el campus de la UDLAP fue embargado de manera forzosa, valuado en 2 mil 134 millones de pesos, así como 6.5 millones de pesos que estaban disponibles en una cuenta bancaria.
“El crédito fiscal que le fue determinado se encuentra subjúdice (en litigio), y hasta en tanto el juicio no sea resuelto en definitiva, los bienes que se encuentran garantizando el mismo no pueden solicitarse en devolución”, afirmó el Administrador Desconcentrado de Auditoría Fiscal en Puebla, Javier González Pioquinto.
Por otra parte se supo que fue el pasado 15 de octubre cuando el SAT determinó que la fundación Jenkins ya no podía recibir donativos deducibles de impuestos. Sin embargo, la casa de continuó haciéndolo lo que generó ingresos no declarados.
De acuerdo al fisco, la resolución se debe a que los estatutos “no se adecúan a las disposiciones legales vigentes, relativas a la autorización para recibir donativos deducibles y acreditamiento no idóneo”.
En 2014, Guillermo Jenkins de Landa –quien hasta 2013 formaba parte del patronato de la fundación Jenkins—presentó una demanda ante la Junta para el Cuidado de las Instituciones de Asistencia Privada del Estado de Puebla donde documenta que dicha fundación donó el 30 de abril de 2014, todo su patrimonio –valuado en 720 millones de dólares– a la beneficencia “Bienestar de Filantropía”, con sede en la isla Barbados.
En ella, acusó a sus padres y hermanos de usar la fundación en su propio beneficio para triangular dinero para inversiones inmobiliarias, por lo que pidió abrir una investigación ya que la herencia de su abuelo solo son a beneficencia de los poblanos.
A partir de este escándalo, en marzo de 2015, el SAT también revocó el permiso a la Fundación Jenkins del padrón de donatarias autorizadas, bajo el oficio 600-04-02-2014-87444, estatus que le permitía no pagar impuestos. Un año después el fisco determino que la UDLAP tampoco recibiera donaciones a raíz del conflicto.
