¿Y si lanzan a Narro?
Mucho manoseo se ha hecho ya a estas alturas de la caballada del PRI rumbo a la sucesión presidencial del 2018.
Algo es claro: al presidente se le abrió el escenario porque sus principales apuestas se han ido debilitando.
Primero el caso más doloroso para el presidente fue la caída del exsecretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, tras el gravísimo error de traer a Trump a escupirnos a los mexicanos en nuestra propia casa.
Segundo, el secretario de Educación, Aurelio Nuño, no ha crecido lo suficiente, pero ahí permanece entrampado con los conflictos magisteriales que parecen haber entrado en un lapso de sueño.
Además, está José Antonio Meade, flamante secretario de Hacienda y Crédito Público, quien ha encabezado más secretarías que ningún otro en diversos gobiernos federales.
¿Pero qué pasaría si ninguno de ellos crece? ¿Y si Osorio no reduce sus negativos y sigue sin fascinar a los Millennials? ¿Y si Manlio Fabio Beltrones realmente arma una revuelta que debilita la capacidad de decisión del presidente para imponer candidato? ¿Y si Andrés Manuel López Obrador logra aglutinar a más partidos que a Morena en torno a su proyecto? ¿Y si el jefe de gobierno de la ciudad de México, mejora en posicionamiento y alcanza buenos números? ¿Qué hará el presidente Peña? Hay voces por ahí que señalan que podrían lanzar a José Narro, como candidato del PRI, a la presidencia de la República.
Serio, de origen académico, de centro, con posiciones académicas e intelectuales valiosas, podría enfrentar esa andanada izquierdosa que amenazaría la sucesión priista.
Sí, al exrector de la UNAM los asesores del presidente están considerándolo como uno de los posibles postulantes, y no son pocos los que creen que si se alinean los astros, podría arrebatarle al Peje el voto reflexivo.
Al tiempo.
Desde los corrillos: Quien no vea el lugar nacional que tiene Jorge Estefan Chídiac está cometiendo un error.
No sólo en los ámbitos políticos, como presidente del PRI en el estado de Puebla, sino como diputado federal, Jorge Estefan guarda relaciones del más alto nivel en México.
Anoche, por ejemplo, participó en el programa Si me dicen no vengo, que conduce Joaquín López Dóriga, en compañía de José Antonio Meade, secretario de Hacienda y Crédito Público.
Si a un tema le sabe Chidiac, es precisamente al fiscal y en general al financiero, de ahí que no le extrañe que cuando se vayan definiendo las cosas con los presidenciales, el líder del PRI poblano deje ver de qué lado late su corazoncito.
