Vandalismo, el peor escenario para México
Hay una enorme diferencia entre protestar contra el gasolinazo y saquear tiendas comerciales.
Sin embargo, en el Estado de México y Veracruz se usó el movimiento de protesta contra el aumento en el precio de la gasolina para saquear tiendas como Coppel, Soriana y Chedraui.
Ayer corrieron rumores en redes sociales en Puebla de dos presuntos intentos de saqueo de tiendas comerciales de Xonaca y en el municipio de Cuautlancingo.
Ambos, afortunadamente, fueron rumores pero que la gente toma como verdades por todas las imágenes difundidas en las últimas horas en las redes sociales y los medios de comunicación sobre el saqueo.
El Gobierno de la República y el presidente, Enrique Peña Nieto, son los únicos beneficiados con estos actos ilegales porque la gente empieza a perder el interés en participar en las protestas contra el gasolinazo.
Algunos afirman que los saqueos son permitidos por las autoridades municipales en turno para exhibir los actos de rapiña en redes sociales y desprestigiar el verdadero movimiento contra el gasolinazo.
Ayer también se vivieron momentos de paranoia en la Ciudad de México y el Estado de México cuando varios negocios cerraron sus puertas ante la presunta amenaza del saqueo de comercios.
Y esa realidad no está tan lejos de Puebla.
En la autopista Puebla – Teziutlán los manifestantes retuvieron dos pipas de PEMEX y repartieron el combustible a los automovilistas que pasaban por la zona.
Bajo cualquier pretexto, el hecho de que las movilizaciones terminen en actos de robo resulta reprobable porque se deslegitima cualquier acción contra el alza en el precio de la gasolina.
Así que mientras sigan los actos vandálicos, el movimiento contra el gasolinazo perderá fuerza y ya no tendrá el apoyo social con el que arrancó en los primeros dos días de este año.
Aunque también existe el riesgo de que las movilizaciones sean infiltradas por parte de las autoridades federales para generar caos.
No sería nuevo.
Pero sí muy peligroso.
Es un momento de alta tensión en nuestro país y estado.
Habrá que estar muy pendiente y el Gobierno del Estado y los Ayuntamientos deben informar lo más preciso que sea posible sobre la naturaleza y los alcances de las movilizaciones para evitar que los rumores se apoderen de la población.
Hay mucha molestia contra el presidente, Enrique Peña Nieto, por su administración y ahora el gasolinazo provocó la salida a las calles de miles de ciudadanos.
El enojo contra Peña Nieto es legítimo por todos los errores cometidos en su gobierno.
Lo peligroso para la sociedad es que no existe un rumbo claro hacia dónde van las movilizaciones.
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