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Urge purga en cuerpos policiales

Algo tendrá que hacer el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas para seguir demostrando que Puebla es un estado seguro, con índices delictivos y de corrupción a la baja, y con funcionarios honestos capaces de combatir el crimen y la delincuencia organizada.

Las detenciones del director de la Policía Estatal, Marco Antonio Estrada López, y del titular del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), Tomás Mendoza Lazcano, por recibir grandes sumas de dinero a cambio de brindar protección y apoyo a una banda dedicada a la ordeña clandestina de ductos de Pemex, son una nueva llamada de atención.

Estos hechos vuelven a prender los focos rojos de la administración estatal, por lo que se debe actuar en consecuencia.

La opinión pública mata, ya no espera.

Si el gobernador desea cerrar con broche de oro su sexenio y continuar su ruta presidencial sin problema debe corregir de inmediato los errores y debe enviar mensajes claros, de respaldo y solidaridad a los ciudadanos.

Ya es necesario que en Puebla se dé una purga en las corporaciones policíacas y de seguridad, faltaba más.

Urge aplicar un laxante a las filas de nuestros gendarmes.

Son demasiados los riesgos que Rafael Moreno Valle corre con los graves yerros que sus encargados de seguridad en el estado cometen.

Ya son muchos y muy constantes.

Se debe pensar y analizar que las constantes pifias de los responsables de la seguridad en la entidad pueden provocar consecuencias todavía más graves. Y los poblanos ya no están para seguir aguantando.

Ya sucedió con el tema de Chalchihuapan; hoy, vuelve a suceder con la detención de los mandos policíacos dedicados a brindar protección a una red de criminales encargados de robarle a Pemex, quién sabe desde cuándo.

¿De qué le sirve al mandatario poblano esforzarse en pensar cómo resarcir las fuertes críticas de los medios locales y nacionales, por algunas de sus disposiciones, si parte de su equipo de trabajo y de gobierno no lo ayuda?

¿Cuánto más va a esperar el gobernador en depurar las filas de sus corporaciones policíacas?

¿Qué tiene que suceder para que aplique mano dura a los malos elementos, de todos los niveles?

¿Para qué lanzar acciones como la más reciente anunciada por el gobernador, a fin de que todos los jóvenes que concluyen sus estudios de nivel medio superior tengan pase directo a las 27 universidades públicas y 38 modalidades a distancia, si viene un delincuente -con placa de servidor público- y todo lo echa a perder con su asquerosa corrupción?

¿Qué sorprende más a los poblanos, el anuncio del gobernador para el acceso automático a las universidades o que un jefe de seguridad camuflajé su verdadera identidad, su actividad ladrona, con un uniforme de policía?

¿Qué nos duele más a los poblanos?

Vamos, ¿qué nos preocupa más?

Si el gobernador Rafael Moreno Valle desea trascender en Puebla, junto con sus obras y acciones de gobierno, es el preciso momento para empezar a corregir las posibles malas decisiones.

Insisto, la detención de Marco Antonio Estrada y Tomás Mendoza, junto con el resultado electoral de los comicios intermedios, es un llamado a tiempo.

La fuga de Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como “El Chapo Guzmán”, tiene los ojos de todo el mundo, los de los poblanos, puestos en el tema de seguridad -en todos sus niveles-, en el sistema penal que se emplea en México y en la estructura y funcionamiento de las cárceles pero en particular en el tema de la corrupción, el cual, parece, ya se padece en Puebla.

Y no hay que soslayar, mucho menos, la fuga de Otilio Jiménez Rebollo, del Centro de Reinserción Social (Cereso) Distrital de Zacatlán, quien purgaba una condenada desde el 24 de enero de 2015 por el delito de homicidio calificado.

De sobra está decir que la fuga de “El Chapo” ya nos costó a los mexicanos severas críticas de todas partes del mundo, del gobierno del país más poderoso del mundo, de los Estados Unidos.

No sea que las constantes metidas de pata, abusos, corruptelas, pifias, desatinos, abusos de autoridad y demás vicios que están enquistados en las corporaciones policíacas poblanas, y del resto del país, nos salgan más caras de lo que nos están costando.

A nadie le gusta ser el hazmerreír de la región, el país y el mundo.

En Twitter: @poncharelazo