Una de Israel Pacheco, y otra sobre las locas aventuras de Gonzalo Juárez
Cómo estarán de revueltas las cosas en el Ayuntamiento de Puebla y en el sindicato de trabajadores “Benito Juárez García”, que la presidenta Claudia Rivera Vivanco ha tenido que echar mano del ex líder gremial, Israel Pacheco Velázquez, para poder mostrar resultados.
Así es, acciones que intenten convencer a los poblanos y permitan cambiar la mala percepción que tienen de la administración riverista por los nulos resultados.
Porque es una realidad que las cosas en la Comuna poblana no terminan por acomodarse desde que inició la gestión.
Y en época electoral esto es muy grave.
Para fortuna del gobierno que encabeza Claudia Rivera, recientemente los ex trabajadores plantados y manifestados en las afueras del palacio -durante 67 días- decidieron retirarse luego de una orden expresa de su líder.
Esto, derivado de una negociación política que beneficio, por supuesto, a los ex empleados municipales, quienes ganaron la batalla al gobierno municipal a pesar de las amenazas en su contra y de todos los obstáculos.
Porque evidentemente pudo más la fuerza del ex sindicato, la influencia, el poder y la resistencia de los seguidores de Israel Pacheco que los del malogrado líder charro llamado Gonzalo Juárez Méndez.
Y es que este lidercillo dicen que ya no convence ni a un niño con un helado.
A eso, seguramente, se debe que el gobierno municipal esté analizando si es conveniente o no seguir con el mentado Gonzalo, quien, se dice, no es para nada un líder sindical considerado, sensible y abierto a las demandas de los trabajadores.
Gonzalo Juárez utilizó el nombre de Israel Pacheco, tras su derrocamiento, como bandera para ungirse como el nuevo líder sindical del Ayuntamiento de Puebla; sin embargo, los propios trabajadores, atemorizados por sus acciones, continúan señalando a su líder como un burócrata más de la administración municipal que sólo hace ruido cuando le conviene.
Cuando le conviene porque ellos siguen trabajando -sin descanso- en muchos casos 12 y hasta 14 horas continuas.
Prueba de ello, dicen, es que Gonzalo Juárez se adorna con sombrero ajeno entregando regalos y apoyos -en eventos y fechas especiales-, como cobijas, que los mismos trabajadores pagan con cuotas especiales de hasta 600 pesos.
Y eso si se adquieren los suficientes regalos porque muchas veces hasta esos resultan insuficientes.
Tal vez por eso las cosas en el gremio municipal sean un completo desastre, particularmente por el tema de las cuotas sindicales, esas que nunca se auditan y que tienen un destino final incierto.
Y si a esto le sumamos los recursos que el Ayuntamiento de Puebla otorga al sindicato (2.4 millones de pesos), bajo el concepto de ayuda sindical para eventos de distinto orden la cosa se pone peor.
Con razón Gonzalo Juárez no quería que Israel Pacheco volviera al ataque, o que regresara por sus fueros.
Serían muchas las pérdidas y la catástrofe en la que el actual sindicato de la Comuna caería.
Sobre todo porque le dolería en lo más profundo de su cartera el dejar de recibir toneladas y toneladas de dinero de parte del gobierno capitalino.
La vida de rico se le acabaría.
¿Y así denunciaba supuestos abusos por parte de Israel Pacheco?
Vaya calidad moral la de este sujeto.
Quien no lo conozca que lo compre.
Tan sólo en los últimos años se dice que Gonzalo contrató a por lo menos 9 de sus parientes para reforzar su equipo personal de colaboradores, entre los que se encuentran elementos de su seguridad personal y los choferes de su familia.
De acuerdo a esta versión, dos elementos desempeñan funciones de guardaespaldas de su esposa, dos más para su hijo y otro que permanece en su domicilio particular por lo que se ofrezca.
El resto, es decir los otros 4 elementos, desempeñan funciones de vigilancia en el edificio sindical.
Se dice que Gonzalo Juárez tiene más guaruras y choferes que la propia presidenta Claudia Rivera.
Lo lamentable del tema, por si esto fuera poco, es que al parecer los salarios de todo ese equipo salen del Ayuntamiento, de las cuotas que entrega el gobierno para mantener el control del gremio.
Y una más, Don Gonzalo, en una de esas, también tiene hasta más automóviles a su cargo que la presidenta: 2 Volkswagen Jetta 2018, un Jetta 2015, una camioneta Toyota, una Traverse 2017 y una camioneta Taho 2015.
Insisto: ¿y se quejaban de Israel Pacheco?
Ojalá que el gobierno de la ciudad haga algo para poner orden en el sindicato que encabeza Gonzalo Juárez porque de lo contrario le va a estallar una bomba.
Y lo peor: al gobierno de Claudia Rivera se le abrirá un frente más.
Otro problema sin resolver.
En twitter: @poncharelazo
