Un voto de confianza a la CNDH
En medio de la guerra de lodo que se vive en Puebla por el caso de Chalchihuapan, entra una de las instituciones con mayor credibilidad en el país: la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Su intervención es tan oportuna como necesaria.
Será irresponsable descalificar a la CNDH y su titular Raúl Plascencia Villanueva por el reciente Doctorado Honoris Causa entregado por la BUAP y en cuyo evento estuvo presente el gobernador, Rafael Moreno Valle.
Nadie en su sano juicio puede dudar a priori del trabajo de la CNDH.
Urge frenar la guerra de verdades, mentiras, manipulación en medios de comunicación y redes sociales sobre la muerte de José Luis Tehuatle Tamayo.
Es momento de que sea una instancia nacional seria y con credibilidad la que haga sus propias investigaciones.
La familia de José Luis Tehuatle, los habitantes de San Bernardino Chalchihuapan, el procurador, Víctor Carrancá, el gobernador, Rafael Moreno Valle, la diputada Roxana Luna, los periodistas, los columnistas y los medios de comunicación ya expusieron sus argumentos, ya defendieron su verdad, ya emitieron juicios y es momento en que dejen a la CNDH hacer su trabajo.
El caso ya fue muy manoseado en medios de comunicación.
Ya se desvirtuó en redes sociales.
La guerra sucia está a todo lo queda.
Las descalificaciones personales entre periodistas no ayudan en nada al caso.
Ahí están los vídeos de los pobladores, de la Procuraduría General de Justicia, los testimonios de los vecinos de Chalchihuapan, de los policías lesionados (aunque uno carezca de valor por su pasado inmediato), la exposición de la madre del menor fallecido, de la diputada del PRD, de los dirigentes nacionales del PRI y PAN, de los diputados locales, de Luis Maldonado y de cientos de personas.
Ya están expuestas las versiones de la bala de goma y del cohetón como responsables de la muerte del menor.
Ya todos opinaron.
Es momento de dejar el caso en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Todos los interesados directos e indirectos en el caso deben sujetarse al resolutivo final de la investigación de la CNDH.
No se trata de seguir una guerra de lodo.
Se trata de esclarecer de fondo lo ocurrido el 9 de julio en San Bernardino Chalchihuapan.
Se trata de encontrar y castigar a los responsables de la muerte de José Luis Tehuatle Tamayo.
Se trata de que la madre del menor encuentre un poco de justicia por el homicidio de su hijo.
Se trata de no dejar impune el homicidio del menor de 13 años.
Que no importe que los responsables sean los pobladores o los policías.
Urge un voto de confianza a la CNDH.
Un voto de confianza real por parte de todos.
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@gomezcarlos79
