Un infierno llamado San Martín Texmelucan en Puebla
Tenía que ser el gobernador del estado, Tony Gali, quien pusiera orden en San Martín Texmelucan para echar mano de la corrupta y mafiosa policía, la cual está ligada con el crimen organizado y las bandas dedicadas al hurto de hidrocarburo.
El operativo de seguridad llevado a cabo ayer en aquel municipio, sin duda, es un mensaje directo al resto de los lugares donde reina el hampa y este tipo de prácticas ilícitas.
Y es que algo muy grande y gordo debe haber detrás del operativo que hoy acapara las ocho columnas de los distintos medios de comunicación en Puebla.
Porque la instrucción para los mandos encargados de seguridad, a cargo de Jesús Morales Rodríguez, titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, fue tajante: cercar y tomar el mando policiaco en la región.
El argumento y la justificación para dictar la orden, por supuesto, también fue categórico: la policía de San Martín tiene acuerdos con las bandas delincuenciales.
Así que al parecer por fin se le acabó la fiesta y el negocio al presidente municipal de San Martín, Rafael Núñez Ramírez, quien ahora pretende hacerse el gracioso y pasarse de listo señalando que “por fin el estado respondió a mis 50 oficios de auxilio enviados a todas las corporaciones de policía de todos los niveles, porque San Martín huele a gas”.
¡Hágame usted el recochino favor!
Ahora resulta que Rafita Núñez es “el héroe de esta película, papá”.
Ya nada más le falta rebuznar y escupir que él siempre supo que SU POLICÍA era corrupta y que tenía un pacto con el crimen organizado.
Ver y escuchar para creer, carajo.
Lo que debe hacer el poder Ejecutivo y el Legislativo, en particular, es ordenarle a Rafita Núñez que se separe del cargo para evitar que San Martín Texmelucan siga incendiado.
Para poder garantizar la gobernabilidad del municipio, la tranquilidad y seguridad de sus habitantes.
Ya no es posible que la ingobernabilidad siga reinando en el municipio por el que atraviesa un buen número de ductos de Pemex, los cuales son ordeñados ante la vista y complacencia de las autoridades y de sus mandos policíacos.
Que ahora Rafita Núñez no nos venga con el cuento de que no sabía nada y que él siempre estuvo pidiendo auxilio porque sólo refleja su ineptitud como gobernante, como mal administrador y como un pésimo edil de uno de los municipios más importantes del estado.
El colmo del cinismo es que ahora Rafita diga que celebra que el gobierno federal y estatal se ponga a trabajar en materia de seguridad después de sus mentados 50 oficios, los cuales lo único que evidencian es su incapacidad para poder gobernar la región.
Lamentablemente para los habitantes de San Martín la cabeza de su gobierno, el responsable de la policía, de la seguridad, de la tranquilidad, de la paz y el orden público, así como de administración completa de la región va a seguir metido en su ayuntamiento.
El presidente municipal tuvo que ser aprehendido junto con sus oficiales y jefes policiacos, toda vez que él es el responsable de todo esto.
Bendita la hora en que el morenovallismo impulsó a Rafael Núñez como edil de San Martín. Allí esta su obra.
Lo que tendría que replantearse el gobernador Tony Gali es si debe asumir el gobierno y tomar en sus manos la administración completa de aquella demarcación, la cual vive bajo el régimen de la ley de la selva, del más fuerte, el más corrupto o el mejor armado.
San Martín Texmelucan hierve y es un infierno, disque gobernado por Rafita Núñez.
Aunque parte de la irresponsabilidad de todo esto la comparte también el diputado local con licencia por San Martín, Víctor León Castañeda, quien ahora busca una curul federal por la misma región.
Porque Víctor no ha hecho nada para ayudar a San Martín, ni mucho menos para atacar la inseguridad y a cerrar el abismo en el que está sumida su región.
Afortunadamente, la elección local se acerca y los habitantes de San Martín, junto con el resto de los poblanos seguro que van a reflexionar su voto.
Y quién sabe si este sea para darle continuidad al proyecto de gobierno que según se planeó para aquel municipio.
----------------------------
En el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) no pierden el tiempo al estar metidos en la grilla política y electoral.
Y es que además de presumir de su falsa democracia, organizando lo que ellos llaman “Encuentro con candidatos presidenciales”, hacen el negocio de su vida cobrando por ver y escuchar a los aspirantes a la primera magistratura del país.
Empezaron con el priista José Antonio Meade Kuribreña, a quien presentaron con bombo y platillo en un desayuno que costó la módica cantidad (cuota de recuperación) de 400 pesos.
Un pase de charola moderno, sin duda.
¿Cuánto se habrán llevado los empresarios del CCE por la visita de Meade?
¿Costará lo mismo el evento de AMLO y de Anaya?
¿Democracia en el CCE?, por favor.
No me hagan reir.
En twitter: @poncharelazo
