Tiempo perdido para el PRI
Conforme pasan las semanas, el PRI sigue sin entender que cada día es valioso para armar una estructura electoral confiable y a prueba de traiciones para que enfrente a la maquinaria electoral de Rafael Moreno Valle.
La dirigente estatal, Ana Isabel Allende, ya debería poner orden entre los aspirantes y que dejen de jugar a los destapes.
Ayer por ejemplo la senadora Lucero Saldaña alzó la mano para la gubernatura en el 2016.
La lista de aspirantes del PRI crece porque así lo han permitido desde las dirigencias nacional y estatal.
En la lista inicial estaban: Blanca Alcalá, Juan Carlos Lastiri, Javier López Zavala y Enrique Doger.
Después de la victoria del pasado 7 de junio se sumó a la lista de manera natural el diputado federal electo, Alejandro Armenta Mier.
Sin embargo, esa lista aumentó con la incorporación de Alberto Jiménez Merino, Juan Manuel Vega Rayet y ahora Lucero Saldaña.
Si se toman en serio las declaraciones de Blanca Alcalá y Juan Carlos Lastiri, la lista se reduce nuevamente a seis aspirantes: Lucero Saldaña, Alejandro Armenta, Juan Manuel Vega Rayet, Alberto Jiménez Merino, Javier López Zavala y Enrique Doger.
Algo curioso que ocurre en el PRI es que todos afirman que ahora sí van a ir unidos contra Moreno Valle.
Que esta vez no habrá divisiones, ni traiciones, ni simulación.
Juran que van por una revancha.
Pero actúan de manera mezquina,
Los aspirantes a la gubernatura en el 2016, salvo Blanca Alcalá y Juan Carlos Lastiri, pretenden vender muy caro su apoyo al candidato o candidata.
Es decir, usan una doble moral.
Por un lado afirman que van a ir unidos, pero por otra parte no son capaces de hacer a un lado sus aspiraciones y decidir de vez por todas quién será el candidato.
Los aspirantes no entienden que mientras sigan en el juego de los destapes lo único que pierden es tiempo valioso para el que será el candidato o candidata a la gubernatura en el 2016.
Mientras sigan con ese desorden tendrán menos posibilidades de ganar en las elecciones del próximo año.
El tiempo avanza y el PRI desperdicia la oportunidad de fortalecer la imagen y presencia de su candidato.
Cuando se decidan realmente a cerrar filas quizá sea muy tarde.
El presidente municipal de Puebla, Antonio Gali, trabaja ya de manera seria y sin distracciones en su proyecto político sin descuidar sus obligaciones en el Ayuntamiento.
Tony Gali sí aprovecha de manera correcta el tiempo.
Sabe que no se puede desperdiciar ni un solo día.
El PRI, en cambio, anda perdiendo el tiempo.
Después será muy tarde cuando pretendan reaccionar.
Y todo porque su líder Ana Isabel Allende no puede poner orden entre los aspirantes.
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@gomezcarlos79
