Sigue la guerra en el PAN poblano (ahora con el Tucom)
Vaya que si el actual dirigente estatal del PAN, Rafael Micalco Méndez, salió un político respondón, valeroso y agresivo pues ningún otro panista en Puebla se ha enfrentado como él lo ha hecho al aparato de gobierno y al inquilino de Casa Puebla.
Y es que Micalco ya hizo algo que ningún otro panista enemigo del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas había logrado, pues ha sabido jugar su juego y administrar sus recursos de contraataque.
El mandatario, hay que decirlo, tiene en la mira al líder panista y no ha dudado en tratar de tumbarlo del cargo; aunque también es justo reconocer que Micalco ya le ganó uno de los tres rounds de la pelea que ambos librarán este año.
En el primero de los episodios -el del proceso electoral- Micalco ganó el encontronazo ya que la campaña de brazos caídos que emprendió durante todo el proceso federal electoral 2015 -para renovar la Cámara de Diputados- surtió efecto y contribuyó a la derrota del PAN, al descalabro de sus propios candidatos y al famoso 9-7 en favor del PRI.
Aquí habría que subrayar que el líder panista en Puebla no midió las consecuencias y la derrota que vislumbró, vaticinó y a la que contribuyó en detrimento de su partido -con su operación directa- también le pegó a su figura e intereses.
Pero como dijera la nana Goya, esa es otra historia.
El caso es que una vez que se rompieron los acuerdos entre Rafael Moreno Valle y Rafael Micalco, el líder panista trazó su estrategia de defensa, de reacción y resistencia para defender su posición y exigir sus derechos.
Ya sabía lo que se vendría y se intentó blindar hasta lograrlo.
Porque hasta el momento Micalco sigue siendo el líder del PAN en Puebla.
Cuando el gobernador le negó la reelección en la dirigencia estatal del PAN, Micalco respondió que entonces habría una guerra directa y sería perjudicial para los intereses del gobierno y así fue, lo que no midió, insisto, es que al final también brotaron consecuencias graves para él y su partido.
El Todos Unidos Contra Micalco (Tucom) es una realidad, pues el líder panista logró que toda la caballería morenovallista se organizara y se le viniera encima dejando su futuro como dirigente a la suerte y a la expectativa.
Y es que las consecuencias del pleito cantado, como aquellos que lanza Fernando Morales Martínez, subsecretario de Gobernación, ya las resintió y aguantó el gobernador Moreno Valle con el magro resultado electoral pasado.
Ahora veremos cómo es que Micalco resiste los ataques del morenovallismo, los cuales están dirigidos a tumbarlo de la dirigencia panista y a dejarlo sin nada una vez que concluya su periodo como líder del PAN poblano.
Ese será el segundo round entre Rafael Moreno Valle y Rafael Micalco.
Y aquí será mucho muy interesante observar cuánto apoyo recibe el dirigente estatal del PAN en Puebla por parte de Gustavo Madero Muñoz, líder nacional del albiazul, quien compite con el gobernador poblano por el control de su partido de cara a los comicios presidenciales del 2018.
Por lo ponto Madero, no hay que ser un experto para saberlo, continúa lamiéndose las heridas que le dejó el reciente proceso electoral federal y el descalabro que le propinó a sus aspiraciones presidenciales el resultado.
En tanto, el gobernador Moreno Valle sigue su ruta y esta semana ya mostró el músculo al reunir en Casa Puebla a su aliados Francisco Domínguez y Carlos Mendoza Davis, gobernadores electos panistas de Baja California Sur y Querétaro, respectivamente, además de Ricardo Villarreal, edil electo de San Miguel de Allende.
A esa misma comilona asistió también la mayoría de los diputados electos que apoyó en Puebla y fuera del estado, además de personajes como los legisladores Roberto Gil y Javier Lozano, así como el presidente municipal de Puebla Tony Gali.
Otro aliado que estuvo presente en la reunión fue Ricardo Anaya Cortés, quien busca la dirigencia nacional del PAN, y por quien cerraron filas en el cónclave panista de Casa Puebla.
El tercer round entre Moreno Valle y Micalco, dicen, depende del resultado de la próxima elección interna.
En Twitter: @poncharelazo
