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Posdata

Se complica la coalición

El renacimiento de la coalición que llevó al gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, -Compromiso por Puebla- a ganar las llaves de Casa Puebla y a aplastar al PRI en 2010, se está complicando.
Aún no existe una garantía real de que aquella alianza partidista entre el PAN, el PRD, el Panal y Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano) se repita en los próximos comicios del 7 de julio, en los que se renovarán ayuntamientos y diputaciones.
Y las razones para entenderlo, son muchas.
La más importante, la de mayor peso, es, sin duda, la nula o mala relación que existe entre el presidente de la República, Enrique Peña Nieto (EPN), y el mandatario poblano, quien pareciera resultar el más perjudicado.
Y es que la relación que el presidente sostiene con los líderes nacionales de los distintos partidos no podría ser mejor que la actual, toda vez que su logro de impulsar y concretar la firma del famoso “Pacto por México” le permitió concretar acuerdos con cada uno de sus adversarios políticos.
La relación que EPN mantiene, tanto con el PAN, como con el PRD, le ha generado muchos elogios, respeto y hasta lazos de amistad con quienes, en su momento, lo criticaron y denostaron.
En ese sentido, hay que señalar que si el mandatario nacional tiene comunicación, acuerdos y un pacto con algún partido ese es el sol azteca. Lo mismo con la corriente que mayoritariamente controla este partido, “Los Chuchos”.
Me aseguran, como lo he subrayado en otras ediciones de Posdata, que en una de ésas la famosa alianza, Compromiso por Puebla, se cae a nivel nacional y tira, como una ficha de dominó, su resurrección en Puebla.
La alianza que está empujando el gobernador, Rafael Moreno Valle, en el estado de nada serviría, ya que necesita las venias de los líderes nacionales de los distintos partidos políticos.
En el caso del PRD, la decisión que ya tomó Jesús Zambrano Grijalva, por lo pronto, se dice, es que su partido compita solo en la elección local que se avecina en Puebla y en otros estados.
Los motivos, en su caso, por supuesto, estriban en la excelente relación que mantiene con el presidente, Peña Nieto. 
Empero, sería muy interesante conocer la opinión del senador, Luis Miguel Barbosa Huerta, el poderoso coordinador del Grupo Parlamentario del PRD en el Senado, y quien se ha convertido en uno de los hombres más importantes e influyentes en la toma de decisiones del sol azteca.
Es muy probable que en los próximos días se tengan noticias de los perredistas, quienes continúan explorando infinidad de escenarios y posibilidades para que su partido salga lo más beneficiado posible el 7 de julio entrante.
Otro motivo que traba y echa abajo la posibilidad de una alianza es la designación de los delegados federales en el estado. 
El nombramiento de los nuevos delegados es, sin duda, un claro mensaje de guerra y enfrentamiento para con el grupo morenovallista que gobierna el estado. Aunque se diga lo contrario, el viejo PRI, enemigo del hoy gobernador poblano, volvió a surgir y tiene parque para defenderse y ganar la elección.
Y, quién sabe, pero el grupo en el poder no debe subestimar al enemigo, porque podría repetirse el mismo fenómeno, aunque a la inversa, que se dio en la elección local de 2010, cuando el gobierno era del PRI.
En ese entonces el marinismo minimizó y subestimó al gobernador, Rafael Moreno Valle, quien aplastó sin piedad a su ex partido en las urnas.
Esta vez, insisto, el escenario es el mismo, pero los actores y protagonistas, otros.
Así que los dados aún no están echados y la moneda para la coalición sigue dando vueltas en el aire.
En twitter: @poncharelazo

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