Reculó el gobierno de Banck
En menudo problema está metido el presidente municipal de Puebla Luis Banck Serrato y su palomilla por el tema del gas pimienta, la grave inseguridad que azota la ciudad y la integridad y defensa de las mujeres.
Porque fue muy grave la manifestación del titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Manuel Alonso García, quien aceptó públicamente que las mujeres que porten gas pimienta para defender su integridad podrían ser arrestadas y/o detenidas.
Grave, sobre todo, porque el gobierno de la ciudad tal parece que no sólo está perdiendo la batalla contra la inseguridad y la delincuencia sino ahora en general con la opinión pública.
Y es que la ciudad es un caos donde parce que la batalla la ganará el que mejor esté organizado y armado.
Por algo se están dando los linchamientos y ya no las denuncias en los Ministerios Públicos, los cuales ya no sirven para nada.
La ciudadanía está mejor organizada hoy en día y lo que quiere es justicia y paz social, cosa que ni la autoridad encargada de la seguridad en Puebla capital, ni el gobierno de Banck han podido garantizar.
Todos los días, a todas horas y en todo momento existe una mujer agredida, asaltada, maltratada, vejada y violentada en la “ciudad más segura” y más importante de Puebla.
Una ciudad que está agobiada y asfixiada por el hampa, por las bandas delincuenciales y por todo lo que huela a inseguridad.
De poco o de nada le vale a Luis Banck Serrato ser un especialista en temas de condición social y combate a la pobreza si no puede disminuir los altos y graves índices de inseguridad que registra la ciudad.
¿De qué nos sirve a los poblanos un especialista en pobreza cuando nuestro principal problema es la inseguridad?
Y si analizamos a fondo, la pobreza en Puebla tampoco ha disminuido desde que llegó al cargo Luis Banck.
La expectativa que generó a su arribo al ayuntamiento lo rebasó.
Tal vez por ello tuvo que ser el suplente de quien verdaderamente se ganó la voluntad de los poblanos en las urnas, Tony Gali.
Y es que el hoy gobernador del estado siempre tuvo un estilo diferente para gobernar, más abierto, más humano, más sensible, más efectivo y mucho más preocupado por lo que querían los poblanos.
A la llega de Banck las cosas cambiaron radicalmente.
Ya nada fue igual en el Ayuntamiento de Puebla por muchas razones.
Una prueba de que con Banck algo raro pasó en el Ayuntamiento fue la baja del entonces titular de la Ssptm, Alejandro Santizo Méndez, quien sí dio buenos resultados y un trabajo profesional con Tony Gali en su etapa como edil.
Cosa extraña, Santizo hizo química con Gali pero no con Banck.
¿Quién entonces estaría mal?
Otro que salió por cuerdas del Ayuntamiento debido a que le robaba cámara al edil fue Mario Riestra Piña, ex secretario general de la Comuna, y quien tuvo la aspiración de poder sustituir a Banck en el cargo.
Empero, los que saben dicen que el celo político pudo más que la capacidad y trabajo del mayor de los Riestra, y se tuvo que ir.
Así se manejan las cosas en el Ayuntamiento de Puebla y nadie dice nada.
¿Ahora se entiende la declaración de Manuel Alonso?
Si las cosas en el palacio municipal de Puebla se manejan conforme los intereses del patrón entonces que pueden esperar las poblanas.
Luis Banck no pudo salir a desmentir, a corregir, o a refutar la declaración de su secretario de seguridad de inmediato, cuando se dio la conferencia de prensa.
Tuvo que esperar a que le aconsejaran como actuar y qué era lo más conveniente para su gobierno para salir a defender a las mujeres.
Que tristeza de gobierno, caray.
Que alguien le diga que de esa forma está haciendo todo lo posible por complicarle al PAN y al morenovallismo la elección en la capital.
Porque se supone que su administración debería ser el ejemplo del mejor de los gobiernos.
A ver hasta cuándo se digna el presidente municipal en ordenar la ciudad, en garantizar la seguridad, el bienestar de las mujeres, de los animales y del medio ambiente.
Porque sus discursos sobre la supuesta limpieza del río Atoyac sólo son cuentos chinos que se relatan en cada administración.
Luis Banck primero debe limpiar la ciudad de la delincuencia y después hacer todo lo demás.
¿O me equivocó?
En twitter: @poncharelazo
