Purga en salud del estado (vs JACH)
Debido a la red de amigos y compadres que extendió por todo el sector salud del estado el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación política del Congreso local, Jorge Aguilar Chedraui (JACH), el sector sufre ya una purga que tiene como fin limpiarlo.
Friega que está ordenada, se dice, desde los más altos mandos del gobierno poblano.
El laxante, además, no resulta nada extraño debido a que no se sabe hasta dónde llegan los tentáculos del pulpo de mil cabezas que Jorguito creó y alimentó para hacerse millonario a costa del erario.
Porque en verdad se cree que la Secretaría de Salud estaba convertida en un monstruo que obedecía ciegamente las órdenes del diputado local panista.
Allí está como ejemplo del poder que ejercía y los negocios que hacía JACH en salud, el saqueo registrado a la citada dependencia vía Alfonso Eduardo Letayf Acar, director de Operación e Infraestructura, así como el pariente del diputado, Eduardo Torres Chedraui.
Ambos, está documentado, desfalcaron a la Secretaría de Salud por un monto de al menos 400 millones de pesos, entre 2011 y 2013 cuando Jorge Aguilar era el entonces secretario.
Es por ello que en los próximos días habrá cambios sustanciales en las distintas áreas de la dependencia encabezada por Arely Sánchez Negrete, quien tiene la orden de limpiar todo lo que apeste en la dependencia.
Lo bueno de esta acción es que por fin van a destruir y a eliminar la estructura de JACH en Salud, así como el control que mantenía hasta el sexenio pasado en el Poder Legislativo local.
Por fin matarán a la medusa de JACH.
Por fin se hará justicia a algunos trabajadores que fueron desplazados de sus áreas de trabajo -tanto en Salud como en el Congreso- por órdenes expresas de quien la hace de tirano en el Poder Legislativo.
Cosa buena, diría el clásico.
Sin embargo, lo malo de la purga para eliminar la corrupción del pasado en la Secretaría de Salud es que algunos directores, empleados de confianza y médicos que verdaderamente están preocupados por el bienestar físico de los poblanos van a salir bailando.
Porque gracias a la perversidad, ambición política y económica de JACH también es posible que salgan de la dependencia funcionarios bien calificados y reconocidos -en el sector salud- que sí cumplieron e hicieron bien su trabajo.
Es el costo que hay que pagar muchas veces por estar en el servicio público.
Así que en los próximos días que no se extrañe que empiecen a renovarse las direcciones de los distintos hospitales públicos en Puebla, particularmente en los de nueva creación o recién renovados, así como las cabezas en los mandos medio y hasta en los servicios administrativos y jurídicos.
Y es que a veces resulta más efectivo sacrificar y matar al perro para que se acabe de tajo la rabia.
Lo que tendría que hacer el gobernador Tony Gali en ese sentido es evitar que la purga ordenada en salud afecte las áreas médicas y operativas que sí trabajan, las que sí funcionan y dan resultados en beneficio de los ciudadanos.
Me parece que el mal está más incrustado en el área administrativa, de adquisiciones y adjudicaciones, que es donde según JACH logró amasar una fortuna con ayuda de sus amigos y compadres.
Fortuna que, según algunos medios como Central, se logró gracias a los gastos que Aguilar Chedraui hizo durante su gestión como titular de salud en rubros como la rehabilitación y el mantenimiento fantasma de clínicas y hospitales.
Porque el gasto para esa partida, durante la administración de JACH, fue superior a los 163 millones de pesos y el dinero según se empleó en clínicas que actualmente están abandonadas, tales como las ubicadas en Acatlán, San Pedro Cholula, Amozoc, Izúcar de Matamoros, San Pedro Cholula, Tepeaca y Tochtepec.
El cochinero en la secretaría de salud es tan grave que al parecer por eso se tomó la decisión de limpiarlo de toda la putrefacción administrativa, burocrática y política que sembró JACH a su paso.
Y lo peor, se dice que destaparon la cloaca y ahora va a seguir brotando mugre por todos lados.
A ver ahora con qué nos sale el pobre angelito y pequeño dictador del Congreso.
Ya veremos.
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