Último minuto
Viernes, 25 de Septiembre de 2026
Puebla 25°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Portada del Día

Cargando Portada...
Posdata

Protagonismo legislativo II

Como estaba cantadito, como lo adelantó Posdata -sin sobresalto alguno-, ayer el Congreso del Estado y la LVIII Legislatura aprobaron por mayoría, las diversas cuenta públicas, entre las que se encontraron las de los tres Poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), de la BUAP, de la CDH en Puebla y del Instituto Electoral del Estado (IEE).

La sesión parlamentaria del Poder Legislativo llamó la atención y se prestó al morbo, debido a que entre las cuentas públicas pendientes por revisar estaba la primera del gobernador del estado, Rafael Moreno Valle Rosas.

Un tema con el peso suficiente para dirigir los reflectores, cámaras y micrófonos a las figuras, actitudes y discursos de los 41 diputados poblanos.

Sin embargo, la sesión maratónica que celebró el Congreso para avalar las cuentas pendientes de 2010 y 2011 no sacó chispas; apenas arrojó novedades mínimas que sirvieron para armar notas informativas muy comunes.

Y es que la oposición en el Congreso desapareció, se esfumó y brilló por su ausencia.

El propio diputado, José Juan Espinosa Torres, del Movimiento Ciudadano, enmudeció y se limitó a otorgar su voto de confianza al titular del Ejecutivo. ¿Quién lo entiende?

Apenas respingó al momento de votar la cuenta pública del Poder Legislativo, en lo que respecta a la administración de su homólogo del Panal, Guillermo Aréchiga Santamaría, quien, a decir del diputado de izquierda, manejó los recursos del Congreso de forma discrecional durante todo 2011.

Otro detalle de la sesión fue la abstención de los diputados, Antonio Gali López (PRD) y Elías Abiad Kuri (Verde), hijo y yerno del secretario de Infraestructura, Antonio Gali Fayad, respectivamente.

Ambos decidieron no meterse a los guamazos y evitar la crítica destructiva. Una salida, sinceramente, muy cómoda.

El resto de las cuentas públicas se votó por mayoría, sin mayores sorpresas. En el caso de la BUAP, al diputado petista, Zeferino Martínez Rodríguez, se le cuatrapearon los cables y se abstuvo de votarla a favor o en contra.

Su indefinición, incluso, le costó la descalificación de algunos de sus homólogos, quienes se cuestionaron el hecho de por qué no estar de acuerdo en el tema y abstenerse de votar por el sí o por el no.

Alguien, incluso, dijo en voz alta: “¡Por eso perdieron la elección, por tibios!”

Y así transcurrió la sesión, sin nadie que se saliera del corral.

[email protected]
[email protected]
En twitter: @poncharelazo