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Políticos desempleados II

Terminó la LXI Legislatura en la Cámara de Diputados y con ello el periodo de los 16 ex diputados federales del PRI, quienes son emanados, en su mayoría, de la corriente del ex gobernador, Mario Marín Torres.
Ayer le contaba quiénes son los políticos poblanos que ya han pasado a formar parte de las largas listas de desempleados en este país, una vez concluido el último periodo legislativo de la cámara baja del Congreso de la Unión.
En ese sentido, hay que destacar que el marinismo es la corriente priista poblana directamente perjudicada, toda vez que sus alfiles terminan su gestión como diputados federales y difícilmente podrán conseguir un hueso más en el erario público -estatal y/o federal-.
Esto significa que el poder político y de influencia en el estado, para el marinismo, cada vez se aminora y adelgaza aún más; está casi extinto.
En el caso del Distrito I, de Huauchinango, el ex diputado federal del PRI, Ricardo Urzúa Rivera, no sufrirá de trabajo al menos por más de un año, ya que regresará a su cargo como legislador en el Congreso del Estado, tal como se lo informé ayer.
Urzúa, solicitó licencia en la diputación federal en 2011 para ocupar una curul en la cámara baja, en lugar de Ardelio Vargas Fosado, quien se incorporó como secretario de Seguridad en el estado de Puebla.
Respecto al Distrito II, Juan Carlos Lastiri Quirós, tiene trabajo por delante, ya que a pesar de terminar su gestión como diputado aún tiene una encomienda en el CEN del PRI, como secretario de Gestión Social.
Sin embargo, en el caso de Francisco Ramos Montaño y Blanca Jiménez Hernández, diputados de los distritos VI y IX, de Puebla, capital, ambos brillaron por su ausencia y son marinistas puros que fueron tocados por la mano del ex mandatario local, a quien le deben todo lo que son.
Los dos, hay que decirlo, jamás regresaron a sus respectivos distritos, nunca realizaron un sólo informe de sus supuestas actividades legislativas y se dedicaron a nadar de muertito, a gastar su millonaria dieta y a gozar de su poderosa influencia en el gobierno, gracias al marinismo.
El primero, el tal Ramos, se hizo diputado gracias al primogénito del marinismo, Mario Marín García, quien le dio todo a manos llenas durante seis años: Poder, dinero, influencia, trabajo y una vida de rey. 
La segunda, la ex diputada, Blanca Jiménez, fue una de las confidentes de Julieta Marín Torres, hermana de Mario Marín, quien, también, logró construir una carrera como servidora pública gracias a la voluntad del marinismo.
Julieta Marín, representó al Distrito XVI, de Ajalpan, región que estaba considerada un bastión para los marinistas. La ex diputada se lo debe todo a su hermano porque nunca tuvo la capacidad política para abrirse camino sola.
Otro político que es una creación del marinismo y de Mario Marín Jr. es Juan Carlos Natale López, quien, además, es dirigente estatal del PVEM gracias a los buenos oficios políticos del hoy diputado federal, Javier López Zavala, candidato perdedor -del PRI- al gobierno del estado en 2010. 
Natale le debe lo que es en la política poblana al marinismo, particularmente al zavalismo, corriente que formó a la par a otros políticos, como Edgar Salomón Escorza, actual líder del Congreso del Estado y presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política.
Se dice que si a alguien le debe Salomón su ingreso a la política poblana es a Zavala, quien lo sacó de la nada. 
Empero, en el caso de Natale, una vez que a éste se le termina la diputación sólo le queda la dirigencia de su partido, con la que, me cuentan, intentará convertirse en edil o diputado local plurinominal.
Ya sólo falta ver de qué forma lo piensa lograr, pues, en su partido se ha dedicado a hacer sólo enemigos. 
Otros priistas, como Janet González Tostado, Isabel Merlo Talavera y el ex coordinador de la bancada federal, José Alberto González Morales, pertenecen a la corriente zavalista y están destinados al desempleo en Puebla.
Por otra parte, Leobardo Soto Martínez, Jorge Jurainidi Rumilla, Óscar Aguilar González, Juan Pablo Jiménez Concha y Alberto Jiménez Merino, son ex marinistas arrepentidos que, como dicen, mordieron la mano que les dio de comer.
Todos ellos negaron su vínculo con el marinismo y el zavalismo a pesar que todo mundo lo conocía. Intentaron, incluso, aparentar una actitud independiente que en la recta final del sexenio pasado nadie les creyó.
Fernando Morales Martínez, es otro priista que deja la dieta de diputado federal. Sin embargo, aún es dirigente estatal del PRI y se aferra a su cargo porque quiere ser gobernador del estado. 
En twitter: @poncharelazo